Aleñá marcó su primer gol en el Camp Nou

Facebooktwittergoogle_plusredditlinkedin

Si él tiene paciencia (y la afición también) vendrán muchos más, pero para historia quedará que Carles Aleñá marcó su primer gol en el Camp Nou contra el Villarreal (2-0), de la misma forma que Messi lo hizo contra el Albacete allá por 2005. Messi recibió un pase mágico de un crack como Ronaldinho y Aleñá se sirvió de una asistencia no menos antológica del argentino. Después se la picó a Asenjo por arriba, del mismo modo que Messi sorteó a Valbuena con una vaselina para estrenarse. Hasta aquí los paralelismos. Seguro que este gol de Aleñá va a ilusionar mucho a la gente azulgrana, pero lo primero que tengo que decir, para no meter presión innecesaria al chaval, es que Aleñá no es Messi. Siempre que he hablado de este jugador he tenido fe de que llegaría al primer equipo. Ya lo ha hecho y, aunque todavía le queda tiempo para asentarse, no tengo dudas de que, como decía al principio, si él tiene paciencia (y la afición también) hará una larga carrera en el equipo.

Aleñá, que ya había marcado en Copa contra el Hércules en 2016, cerró en el minuto 86 un partido que Piqué había abierto en el primer tiempo con un cabezazo a centro de Dembélé, el mejor de los azulgrana. El francés lo hizo casi todo bien y fue un verdadero puñal por su banda derecha. Aquí tenemos otro caso de que la paciencia funciona mejor que la urgencia, porque si fuera por muchos aficionados culés ya teníamos a este jugador camino de cruzar los Pirineos para no volver nunca más. La paciencia que tengo con Dembélé (por su juventud) la empiezo a perder con Coutinho, porque es un futbolista ya totalmente contrastado. Sé que el brasileño sale de una lesión y que antes de romperse hizo para mí el mejor partido desde que está en el Barça, que fue el que jugó en Milán contra el Inter, pero un jugador de su categoría no debería permitirse partidos como el que hizo contra el Villarreal. Su presencia apenas inquietó al rival. Ni desbordó, ni pasó ni chutó y además se hartó de perder la pelota.

Tanto es así que cuando Valverde decidió refrescar al equipo y metió a Carles Aleñá por Arturo Vidal (decisión muy protestada por el público), apunté que el técnico se había equivocado en el cambio. Para mí, el que tenía que haber salido era Coutinho. Digo esto, porque muchas veces también criticamos a los especialistas como si nosotros supiéramos más que ellos. Puede que Valverde pensara que, como Vidal acabó algo tocado contra el PSV, era mejor no arriesgarse a perder a otro jugador. Fuera como fuese, al final el técnico tuvo la razón porque Aleñá marcó el tanto de la sentencia. El Barça mereció sin duda el triunfo. Fue mejor que el Villarreal, pero durante buena parte de la segunda mitad, quizá por el cansancio de la Champions, dejó que el rival tuviera bastante la pelota. Es verdad que no hubo ocasiones de peligro, pero el 1-0 dejaba la victoria muy en el aire. El Barça pudo matar a la contra el encuentro mucho antes, pero no ocurrió hasta que se encontraron dos genios como Messi y Aleñá. A ver si en el futuro pueden encontrarse más veces.

Facebooktwittergoogle_plusredditlinkedin

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies