Cuando el Barça triunfaba en Europa lo importante era la Liga… o la Copa

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En un periodo de 28 años, entre 1969 y 1997, el Barça disputó 6 finales de la extinta Recopa y conquistó 4 títulos (1979, 1982, 1989 y 1997), para mí, ya lo he dicho muchas veces, de tanto valor o más como las primeras y vetustas 6 primeras Copas de Europa del Madrid. Estos trofeos datan de una época en la que sólo jugaban la Recopa los campeones de la Copa del Rey o del Generalísimo (su antigua denominación) y la Copa de Europa los campeones de Liga (salvo que fueras invitado o campeón en la anterior edición). Esto es importante porque recordad que el Madrid ha ganado la gran mayoría de sus últimas Champions sin ser ni siquiera campeón de Liga. Por eso digo siempre que al ser competiciones con formatos y sistemas de competición distintos deberían ser tratadas de forma separada en el palmarés. Así no se crearía la distorsión que hay ahora. O eso, o considerar todas las competiciones con la misma entidad e importancia y pasar a denominarlas Copas Europeas. Lo que quiero deciros con esto es que cuando el Barça triunfaba en el continente lo importante era la Liga… o la Copa. Siempre lo importante es lo que gana el Madrid, mientras lo que celebra el Barça tiende a ocultarse debajo de la alfombra. Es una cuestión pura y dura de altavoces mediáticos, como diría Guardiola.

Así ocurrió en 1997 con el seudo Triplete de Robson (Recopa, Copa y Supercopa) cuando el verdadero suceso era la Liga de Capello. También en 1989, año del último Doblete blanco, cuando el 2-0 a la Sampdoria en la final de Berna casi no fue suficiente para que Cruyff continuara en el cargo de entrenador sino que lo resaltable eran las ligas de la Quinta del Buitre. En 1979 y 1982, cuando seguro que muchos niños de mi generación, entre los que me incluyo, se hicieron del Barça por sus rutilantes conquistas en Europa, lo que contaba era que el Madrid seguía sumando palmarés nacional. Y tampoco hay que irse tan atrás. Seguro que recordáis que hace 7 años, en 2011, el equipo de Guardiola celebró Liga y Champions, pero el Madrid hizo una Rúa por la capital para celebrar por todo lo alto la Copa del Rey que le ganó al Barça de forma injusta, como casi siempre, por 1-0, en la prórroga de aquella final de Mestalla con arbitraje permisivo de Undiano Mallenco mediante. El trofeo, que se cayó de las manos de Sergio Ramos y fue atropellado por el autobús, ha quedado como una reliquia y como un símbolo de lo que estoy hablando. Entonces lo importantísimo era que el Madrid de Mourinho había logrado arrebatar un título al Barça de Messi, cuyos éxitos europeos o de otra índole siempre venían, qué casualidad, acompañados de polémica.

Ahora Zidane se enfada cuando le hablan de robos en la Champions. Que le pregunte al Bayern (incluso Marcelo reconoce un penalti que hubiera supuesto la eliminación), Juventus o PSG, los tres equipos a los que ha expoliado para llegar a la final. O que le pregunte a Cristiano por sus gestos tras ser eliminado por el Barça o a Mourinho por sus famosos porqués. No digo que no tenga mérito encadenar 3 títulos europeos, pero me parece que tanto o más lo tiene ganar 7 de las últimas 10 Ligas o 6 de las últimas 10 Copas. Me parece que la afición azulgrana ha festejado como se merece este Doblete y eso no se lo va a quitar nadie y, por supuesto, tampoco una Champions de más o de menos en el Madrid. Si es una menos seguro que se alegrará, por supuesto, pero si es una más no tiene que darle la más mínima importancia. Es lo mismo que han hecho los blancos con todas las conquistas azulgranas, ya sean europeas o nacionales, a lo largo de la historia. Para mí la temporada ya ha terminado. Tanto el Clásico del domingo como los 3 partidos que faltan después para concluir la Liga lo que deben servir es para preparar desde ya y lo mejor posible el curso que viene. Lo digo porque un triunfo blanco en el Camp Nou se vendería como una victoria de campeonato, mientras que una derrota no tendría, una vez más, como lo ha hecho durante la temporada, la más mínima importancia. Como siempre os digo y podéis comprobar por vosotros mismos, la realidad siempre depende del color con que se mire.

(Foto/Autor: Una imagen de la Rúa por el Doblete del Barça y el trofeo de Copa destrozado de 2011 que dejó caer Ramos del autobús del Madrid/fcbarcelona-rfef)

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