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De Jong brilló y asaltó el Bernabéu (1-4): del Triplete al Nadaplete

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El Madrid ha pasado en poco más de una semana de hablar tranquilamente del Triplete (lo hizo desde la Prensa amiga hasta el embajador del club blanco Arbeloa) al Nadaplete. Primero el Barça le apartó con 2 puñetazos de la final de la Copa (0-3) en su propio estadio, luego fue mejor que los blancos para alejarle a 12 puntos en la Liga (0-1), de nuevo en el Bernabéu, y ahora el Ajax le deja fuera en octavos de final (ni siquiera en cuartos) de la Champions con un resultado nunca antes visto en la competición en el coliseo blanco. Frenkie de Jong brilló y asaltó el Bernabéu (1-4) en la que es su primera gran aportación como futuro jugador del Barcelona. Vi el partido para fijarme casi exclusivamente en lo que nos puede dar la temporada que viene y me encantó lo que vi, porque me parece un futbolista de gran clase y calidad. Con De Jong y Arthur el futuro del centro del campo azulgrana está más que asegurado. Me quedé con una frase que dijo Jorge Valdano durante la transmisión del partido: «De Jong tiene una frialdad jugando al fútbol que parece un jugador de 30 años». Salvo ese error final ante Modric y Benzema, quizá por cansancio y que pudo costar un gol, su actuación fue de notable en un escenario que requiere una gran personalidad. La que tiene este gran pelotero de 21 años, cuyo gesto técnico al conducir la pelota a todos los culés nos recuerda al del gran genio Johan Cruyff. No digo, por supuesto, que De Jong sea Cruyff, ni mucho menos, sólo digo lo que digo, que la planta al conducir la pelota con la cabeza al frente, me recuerda a la del Flaco, nada más.

El partido para el Madrid terminó con olés en la grada de los aficionados del Ajax, exactamente como acabaron los dos anteriores encuentros contra el Barça donde se giró el pulso histórico que mantienen ambos clubes desde hace más de 100 años. Nunca pensé, la verdad, que la ausencia de Cristiano pesara tanto en el ánimo del madridismo, aunque sigo creyendo que no es tanto la ausencia del portugués como la ausencia de algún sustituto del portugués lo que está pesando en la desastrosa campaña blanca. Pensé que en el mercado de invierno, el Madrid se reforzaría con un delantero de nivel y así lo dije tras el 5-1 del Camp Nou, pero prefirió hacerlo con una promesa como Brahim que de momento ha contado bastante poco. El poder de intimidación en el Madrid ha mermado mucho esta temporada. Con el juego no le da, con el empuje, tampoco, y, salvo milagrosa recuperación en la Liga, que no creo, acabará 2019 en blanco de grandes títulos, algo que también le ocurrió en 2009, 2010, 2013 y 2015.

Para que comparéis, en todo este tiempo, el Barça sólo ha estado un año, en 2014, con el Tata Martino, huérfano de grandes títulos, pero incluso en ese 2014 perdió la Champions en cuartos, la Copa en la final y la Liga, en el último partido, con robo de Mateu Lahoz mediante. En la última década, es lo que decía Guardiola, no ha habido otro equipo mejor que el Barça, porque ha peleado por casi todo hasta el final de los torneos. El Madrid, en cambio, sólo ha tenido la suerte de ganar 4 de las últimas 5 Champions, lo cual no quiero decir que no tenga mérito, pero desde luego, no que esa sea sólo la medida del éxito, como pretenden hacernos ver los madridistas. Sin meterme en cómo ha ganado sus Champions, sólo tengo que decir que en la última que ganó fue bastante peor que el Tottenham en la fase de grupos y que pasó contra PSG, Juventus y Bayern a la final con una mezcla de suerte, pegada y decisiones arbitrales a favor en momentos concretos, no siendo mejor que sus adversarios. Eso se ha vuelto en contra en esta eliminatoria contra el Ajax, de la sale muy malparado, porque el Ajax ni siquiera es en estos momentos el mejor equipo holandés. La Champions, como la Copa, como cualquier competición de eliminatorias, tiene mucho de azarosa. Un mal partido tuyo sumado a uno bueno del rival te manda para casa, como le ocurrió al Barça en Roma. Al Madrid le ha pasado igual, pero incluso peor, porque ha sido en su estadio. La Champions no dice quién es el mejor equipo de Europa, igual que si el Valencia le gana la Copa al Barcelona no podemos decir que sea el mejor equipo de España. Lo único que podemos aprender de lo que ha hecho el Ajax en el Bernabéu es que nunca hay que dejarse llevar por la soberbia que desprenden los madridistas, que ya se veían alzando la Decimocuarta antes de pasar a cuartos de final. Y otra cosa más, que siempre hay que apoyar al equipo hasta que no haya ninguna opción de levantar un título. Es ahora y no antes, cuando se agitará el entorno madridista. Y a la que haya la mínima posibilidad de recuperar algo de ilusión por la Liga, no dudéis de que sacarán de nuevo a pasear la Cofradía del Clavo Ardiendo. Se agarran tanto a ella que se queman más veces, claro, pero, por lo que se ve, no les importa lo más mínimo.

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