Empate de orgullo con Messi al rescate

Facebooktwittergoogle_plusredditlinkedin

Media hora de Messi, que no fue titular, bastó para que el Barça sacara un empate de orgullo del Pizjuán (2-2). El argentino salió al rescate cuando todo parecía perdido. Ya os lo decía en el post anterior, es un especialista contra el Sevilla. Quizá sea porque va de blanco, como el Madrid. El caso es que Messi lleva ya 12 temporadas consecutivas marcando al menos 1 gol al equipo andaluz, contra el que ha firmado 24 en Liga, 4 en la Supercopa de España y 2 en la de Europa. En total, 30 goles. Espero que se haya dejado alguno para la final de Copa (21 de abril) porque su equipo lo va a necesitar. El empate deja al Real Madrid a 13 puntos y al Atlético a 12 a falta de su partido en casa contra el Deportivo. Lo normal es que los de Simeone ganen y se queden a 9, pero, bueno, tienen que ganarlo. Las cuentas si esto ocurre y el Atlético hace pleno siguen estando claras. El Barça necesita aún ganar 5 de los 8 partidos que faltan para cantar el alirón.

El arreón de orgullo del Barça para continuar invicto en los minutos finales no me impide decir que el Sevilla me pareció mejor que los azulgrana. Quizá fuera porque no les afecta tanto el Virus FIFA, ya que sólo se le fueron 6 internacionales (Mercado, Banega, Kjaer, Ben Yeder, Muriel y Layún). En cambio, del equipo titular del Barça sólo Ter Stegen y Sergi Roberto no habían jugado con su selección entre semana. El caso es que a la hora de ganar balones divididos, a la hora de presionar y a la hora de correr para juntarse como equipo, algo en lo que había destacado toda la temporada, el Barça fue peor que su rival y eso no es una buena noticia de cara a la final de Copa, que se juega en tres semanas. No me pareció, sin embargo, que los de Valverde empezaran mal del todo. Hasta el 2-0 había un partido muy igualado y muy competido. El Sevilla había castigado la poca contundencia defensiva y dos desajustes del Barça para lograr una cómoda ventaja, pero el Barça también había goteado de vez en cuando buenas ocasiones, sobre todo una de Suárez y otra de Piqué.

A partir del 2-0, ya en la segunda parte, los de Montella perdonaron muchísimo la sentencia, la verdad. Muriel, Layún, Navas y el Mudo Vázquez tuvieron ocasiones clarísimas para hacer el tercer gol y cerrar el encuentro. Con la salida de Messi, el Barça se reactivó algo y tuvo dos opciones también muy nítidas de recortar en el marcador, pero entre la defensa sevillista y el palo se esfumaron. Sinceramente, cuando veía a Messi perder el balón en ataque y que el Sevilla llegaba en oleadas hasta el área de Ter Stegen pensé que el Barça había perdido la fe en la remontada. Pero, como siempre ocurre cuando hay marcadores tan cortos, un simple gol lo cambia todo. Es lo que tiene no machacar a un gran equipo. También le pasa al Madrid. Si no los noqueas, siempre parece quedarles una última vida. En el 86, Rakitic envió un cabezazo al palo que previamente había tocado Rico con la yema de los dedos. En el 87, Alcácer peinó un balón en el primer palo y Suárez fusiló de volea en el segundo: 2-1 y emoción a raudales. Y en el 88′, Messi lo volvió a hacer: plagió su propio gol del Bernabéu el año pasado, aquel que significó el 2-3 con el tiempo cumplido y tras el que se sacó la camiseta. Esta vez su remate de zurda fue incluso desde más lejos y el pase no le llegó de Alba, sino de Coutinho, pero el final fue el mismo: una explosión de gran alegría por empatar un partido que parecía totalmente perdido apenas 3 minutos antes.

(Foto/Autor: Messi, engullido por el abrazo de sus compañeros tras el empate/fcbarcelona.es)

Facebooktwittergoogle_plusredditlinkedin

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies