Líder pese a perder 3-4 con Messi

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El Barça sigue siendo líder pese a perder 3-4 con Messi en el campo y siendo el autor de 2 goles. Todo suena muy raro, la verdad, como raro fue el partido contra el Betis, que jugó muy bien en el Camp Nou, todo hay que decirlo. En la previa, abogaba por la entrada de Arturo Vidal en el equipo. En esta ocasión, me duele tener razón y seguramente, visto cómo se desarrolló el encuentro, hasta Valverde esté pensando que se equivocó. El segundo tiempo, ya con el chileno en el campo, acabó 3-2, cuando al descanso el marcador señalaba un doloroso 0-2. Ante el Betis, con un Messi recién salido de una lesión, creo que no era muy buena idea una presión tan adelantada. Por eso, creía que reforzar el centro del campo y esperar un poco al Betis para intentar robar el balón y que Messi lanzase rápido a Suárez era mejor opción que colocar a Malcom, todavía un elemento un poco extraño en el equipo. En fin, digo esto porque aposté por ello en la previa. A toro pasado, es fácil analizar tanto las victorias como las derrotas.

En general, el Betis fue mejor que el Barça y se llevó merecidamente la victoria. Pero para ello también contó con factores que facilitaron su triunfo. Primero fue su efectividad en la primera parte, ya que en 3 o 4 ocasiones marcó 2 goles. Segundo, lo poco que le duró al Barça el efecto de sus goles en busca de la remontada. Cuando Messi marcó el 1-2 tras un claro penalti de Tello a Alba, a los 3 minutos, Lo Celso hacía el 1-3 con la inestimable colaboración de Ter Stegen, al que el balón se le escapó de las manos. Cuando Vidal marcó el 2-3 a pase de Munir, a los 2 minutos Rakitic fue expulsado por doble amarilla. Que un árbitro tan permisivo como Mateu Lahoz le enseñara la segunda tarjeta tan rápidamente en una jugada en el centro del campo con el balón dividido es para sospechar. Si además tiramos de antecedentes, todavía más, claro. Pareció como si estuviera deseando echar al croata, no fuera a ser que el Barça remontara.

A esas alturas, Piqué ya se había colocado de delantero centro, como en Vallecas, y Aleñá había salido por Busquets. El partido era antes un ida y vuelta como de patio de colegio y más lo fue jugando 10 contra 11. Quizá tras el 2-3 con aún 10 minutos por jugarse, el Barça debió serenarse un poco. Además, Canales hizo el 2-4 inmediatamente. Pareció la sentencia, pero Messi aún pondría el 3-4 a pase de Vidal con 2 minutos por jugarse. Como la jugada era dudosa y tuvo que validarse en el VAR, luego se jugaría apenas 1 minuto más de los que había concedido Mateu. Lo dicho, el árbitro tampoco estaba mucho por la remontada. El Barça pudo llegar a empatar este partido, pero mereció perderlo, entre otras muchas cosas porque no jugó como un equipo, como lo venía haciendo en ausencia de Messi. El argentino, cómo no, metió 2 goles y estuvo en el origen del tercero con el pase magistral a Munir. Pero el Barça estuvo muy lejos del Betis como equipo y así es difícil que gane, ya os lo he dicho muchas veces, aunque cuente con el mejor jugador del mundo en sus filas. Lo bueno es que sigue al frente de la Liga, que es lo que importa, y clasificado para los octavos de final en la Champions. El parón internacional vendrá bien para tomar aliento y recuperar jugadores para el sprint final de año.

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