Messi no está bien…está muy bien, gracias

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“Cuando la temporada entra en su tramo decisivo, Messi lanza un SOS: no está bien”. Así empezaba Alfredo Relaño en el diario AS su artículo diario el día que Messi hacía 3 goles y pasaba a liderar la Bota de Oro junto al egipcio Salah. Recordé lo que había leído por la mañana ya en el primer gol al Leganés, un lanzamiento de falta fabuloso, sonreí con el segundo, porque yo nunca le he visto ni lanzando un SOS ni tan inofensivo como le veían por Madrid y ya con el tercero, cuando el partido agonizaba, lance una sonora carcajada. Si no estando bien hace 3 goles y es el mejor goleador de Europa ¿qué pasara cuándo mejore? ¿Triplete? Messi no está bien…, claro, está muy bien, gracias. Recordad que el argentino sólo había estado un partido sin marcar, el de la Roma, porque había hecho el decisivo 2-2 en Sevilla sólo hacía seis días. Pero es tal el ansia de querer siempre compararlo con Cristiano y, sobre todo, de atisbar su final futbolístico que hasta los más reputados periodistas de este país se comportan como el madridista más forofo y exaltado. 

Yo sé que algún día acabará su mayor tormento, porque es ley de vida, pero si ellos mismos dicen que Cristiano tiene la edad biológica de un futbolista de 23 años, imaginaos lo que aún nos puede durar Messi, que apenas corre durante buena parte de los partidos. Ya he escrito algún artículo que jugando donde lo hace ahora, que es donde quiere, sin ninguna obligación, buscando siempre dónde aparcar, en expresión que tomo prestada a Mendilibar, puede hacerlo hasta los 40. Messi no sólo no descansó ante el Leganés (3-1) sino que fue de nuevo el mejor. Ya suma 29 goles en Liga, los mismos que Salah. “Lo determinante que está siendo en esta Liga es sumamente visible”, dijo Simeone la semana pasada. A lomos del mejor jugador de la historia, el Barça ha igualado un récord mítico: el de estar 38 jornadas consecutivas (una Liga entera) sin perder, que ahora comparte con la Real Sociedad de 1980. Si en Madrid fueran tan exigentes con Cristiano como lo son con Messi, no se encaminarían ahora a un vergonzante 6-2 en Ligas desde que ambos coinciden en España.

Con la ausencia de Busquets por lesión, Valverde dio descanso a Umtiti, Alba, Iniesta y Paulinho con la vista puesta en Roma. Tuvo que echar mano de Alba e Iniesta en los minutos finales porque el partido y el resultado estuvieron a punto de complicarse con el 2-1 de El Zhar. El Leganés nunca se dio por vencido y se empleó a fondo para intentar sacar algo positivo del Camp Nou. No se asustó cuando vio la gran superioridad exhibida por el Barça en la primera parte y encontró su momento cuando los locales bajaron el ritmo. De inicio, en cambio, los de Valverde apretaron con igual intensidad a los madrileños y cantaron 2 goles que pudieron ser el doble si Suárez hubiese estado algo entonado. Lejos de servir como pasaporte a un triunfo sencillo, la ventaja durmió a los azulgrana. Fue como si se hubieran cansado de jugar o como si estuvieran pensando ya en Roma o en el exigente calendario que les espera este mes. Y, de momento, con los jugadores que tiene no parece poder jugar a eso, a tener el balón. Coutinho y Dembélé se desfondan porque a veces carecen de  pausa. Vienen de otro fútbol, el alemán y el inglés, donde se juega a más ritmo. Todavía no han encontrado el del Barça. Los dos comenzaron muy bien, a tono con el buen tono general del equipo, pero ambos acabaron mal, por mucho que ambos le dieran una asistencia de gol a Messi. Yo apostaba en la previa por una suplencia de Suárez y no me equivocaba: el uruguayo responde mejor en los partidos decisivos que en los de entreguerras. Me gustó bastante la aportación de André Gomes de centrocampista más posicional y en medio, al lado de Rakitic, en lugar de por los costados. Esta vez apenas perdió el balón, recuperó bastantes y los repartió con criterio. A Sergi Roberto le tocó hacer de lateral izquierdo y, aunque le cogieron varias veces la espalda, la verdad es que cumplió bien, igual que Vermaelen, un seguro en los relevos de los centrales. 

Dejo para el final el asunto del pasillo. Si los de Zidane vencen al Atlético, el Barça podría proclamarse campeón antes de recibir al Madrid. Ya os di mi opinión en diciembre, cuando todo aquel lío artificial que se montó a propósito de la victoria blanca en el Mundialito. Si lo queréis leer, pinchad aquí. Al final, el tiempo me dio la razón: lo único que buscaba entonces el Madrid era la excusa perfecta para no tener que hacer pasillo al campeón de Liga, una tradición que en España siempre se había cumplido…hasta que llegó Zidane. 

(Foto/Autor: Sergi Roberto, Coutinho y Dembélé felicitan a Messi tras un gol/fcbarcelona.es)

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