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Messi puso en pie al Villamarín y deja casi sentenciada su Décima Liga (1-4)

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Esta Liga no se puede escapar. Aspiazu, el segundo de Valverde, hablaba minutos antes del comienzo del encuentro, que un triunfo significaba, no ya un paso más hacia la Liga, sino «una zancada». El Barça debía aprovechar el tropiezo del Atlético el sábado (2-0 en San Mamés) y no falló. Ahora los rojiblancos están a 10 puntos y el Madrid sigue a 12. Sólo faltan 10 partidos para el final, así que las cuentas están claras: con 6 o 7 victorias habrá alirón. Con un nuevo hat-trick impresionante, Messi puso en pie al Villamarín y deja casi sentenciada la que sería su Décima Liga (1-4), la octava del Barça en los últimos 11 años. Digo casi sentenciada, porque ya sabéis que nunca me gusta dar nada por ganado de antemano y porque todavía queda disputar un Barça-Atlético en el Camp Nou. Más que ganar ese partido, para los azulgrana sería importantísimo no perderlo. La única opción de que el Atlético pueda pelear la Liga sería ganar al Barça el duelo directo y, por tanto, el golaveraje. Aún así, si los azulgrana llegan a ese decisivo duelo con la ventaja actual, aunque perdiesen, saldrían de él con 7 puntos de ventaja a falta sólo de 7 jornadas. En fin, lo dicho, creo que esta Liga sólo la puede perder el Barça.

Messi, protagonista casi absoluto del duelo, porque su hat-trick no se borrará de la memoria de los béticos que asistieron al estadio mientras vivan, otorgaba al final del partido mucho mérito al planteamiento de Valverde: «El míster leyó el partido tácticamente a la perfección». Es una de las grandes cualidades del entrenador y que quizá no se pondera demasiado, pero Valverde lee muy bien el fútbol, como dice Messi. Y, sobre todo, aprende de las derrotas. El 3-4 de la primera vuelta estuvo a años luz de poder volver a repetirse. El Barça le concedió muy poco al Betis durante todo el encuentro y le estuvo castigando con ocasiones clarísimas desde el principio hasta el final, aprovechando los espacios a la espalda de la defensa bética. Fue una de las mejores actuaciones del equipo a nivel coral y creo que no fue casualidad que no actuara Coutinho. En su lugar entró Arturo Vidal, que equilibró perfectamente al equipo con un gran derroche físico. Así desde luego no vamos a recuperar al brasileño, pero la verdad es que por oportunidades no ha sido y no las ha aprovechado. A ver si en el parón de Selecciones, Coutinho recupera algo de autoestima con Brasil y regresa a su mejor forma, porque sigo pensando que su calidad tiene que ser más desequilibrante de lo que muestra ahora.

Si juegas con orden y equilibrio, pero además tienes en tus filas al mejor jugador de la historia, pues pocas victorias se te pueden escapar. Messi marcó primero un golazo de falta por toda la escuadra, luego se alió con Suárez (preciosa asistencia de tacón del uruguayo) para marcar el segundo en la última acción del primer tiempo y cuando el Betis amagó un tímido intento de reacción, marcó uno de los tantos más bellos que se le recuerdan, una de esas vaselinas lejanas que solían practicar Romario o Ronaldinho. Amagó con un chut potente de los suyos, pero vio adelantado a Pau y tocó el balón suavecito para superar al portero por arriba. Lenglet, a su lado, se llevó las manos a la cabeza, como aquel Robson en el gol de Ronaldo al Compostela. No podía creer lo que acababa de hacer el mayor genio que ha dado este deporte. La afición del Betis tampoco, pues se puso a aplaudir y a corear el nombre de Messi. El partido acabó con un tiro al poste del argentino (pudo haber sido su cuarto gol) y con Suárez dolorido en su tobillo derecho tras un mal resbalón. Espero que no sea nada, porque el uruguayo falló ocasiones clarísimas, pero también marcó otro tanto de bandera, muy maradoniano o mesiánico, como queráis llamarlo. Agarró el balón en el centro del campo y se fue de cuantos defensores le salían al paso para fusilar a Pau López y hacer el 0-3. Lo mejor que tiene Suárez es su insistencia casi obsesiva por marcar y que no le afecta para nada fallar algún pase o algún gol. Parece que no es mucho lo del tobillo y podría recuperarse durante el parón, porque ahora cualquier lesión en un jugador tan importante como Suárez puede poner en peligro el nuevo intento de Triplete.

Messi celebra uno de sus goles/fcbarcelona.es

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