Muerto el Triplete, ¡que viva el Doblete!

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Si no queréis hacerme caso a mí, al menos tened en cuenta lo dicho por nuestro capitán eterno, Carles Puyol. “Es un palo, día duro, pero ahora no lo quememos todo…Tenemos dos títulos a tocar. Ahora más que nunca: ¡Visca el Barça!”. Es lo que digo yo: muerto el Triplete, ¡que viva el Doblete! Tiempo habrá al final de temporada de analizar esta durísima eliminación (por lo inesperada) de Champions. Ahora quedan 8 partidos, 7 de Liga y la final de Copa contra el Sevilla. Ganando esta y otros 4 partidos, el Barça y la afición celebrarían un Doblete (Liga y Copa) que no ven en Madrid desde hace 30 años (1989). Sé que ahora es difícil por la dolorosa derrota, pero lo digo para que pongáis en valor lo que está en juego todavía. Porque el mayor peligro que corre ahora mismo el equipo es que se deje arrastrar por la oleada de pesimismo que lo inunda todo y se venga abajo definitivamente. Arriba tenéis el calendario que falta.

Sobre el partido de Roma poco tengo que comentar, porque no tengo ninguna explicación a lo que pasó. Un equipo que no había encajado más que 3 goles en 9 partidos de la competición recibió los mismos en un solo encuentro. Un equipo que había pasado test muchísimos más duros que el del Olímpico con una gran nota fracasó con estrépito. Creo que no le puso al partido la intensidad que requería y pensó que la ventaja de la ida sería insalvable para su rival. El tempranero gol de Dzeko no ayudó, la permisividad arbitral con las patadas por detrás de la Roma tampoco (Fazio debió ser expulsado), pero la verdad es que el equipo italiano fue mejor incluso en el conjunto de la eliminatoria. Valverde no ha sabido o los jugadores no han interpretado bien cómo jugar a la Roma en estos 180 minutos. La mayoría perdió en todos duelos individuales y de forma general en el duelo colectivo. En ningún momento se vio al Barça seguro de sí mismo y cohesionado que había transitado por la mayor parte de la temporada. A todos los jugadores les faltó tensión y chispa. No se salvó ninguno y el único que intentó hacer algo en ataque fue Messi, como siempre.

Es la tercera vez consecutiva que el Barça cae en los cuartos de final de la Champions un poco de forma parecida, por lo que conviene reflexionar sobre ello. Pienso que el aspecto mental es más importante que el físico, aunque tampoco estaría de más que revisaran este aspecto. Hace dos años, en este mismo mes de abril, se perdió contra el Atlético y luego se encadenaron 3 derrotas (Real Madrid, Real Sociedad y Valencia) que pusieron en peligro la Liga. Sin embargo, el equipo terminó en plenitud la temporada, pues ganó los últimos 5 encuentros bajo una tremenda presión y se impuso en la final de Copa al Sevilla jugando 10 contra 11 por la expulsión de Mascherano. El año pasado ocurrió otro tanto: la derrota en Málaga (2-0) alejó la Liga y la Juventus fue el verdugo en la Champions con un resultado idéntico al de Roma (3-0). Luego, el equipo sprintó con 7 victorias consecutivas ligueras, incluida una en el Bernabéu (2-3) y la última en la final de Copa (3-1 al Alavés). Por eso digo que no creo que se trate tanto de una cuestión física sino más bien mental o simplemente de fútbol. Ojalá no haya dos sin tres, porque no será fácil levantarse de esta gran decepción. Pero si el equipo se unió y se levantó tras la Supercopa, ahora debe hacer lo mismo. La temporada no ha acabado todavía. Ya habrá tiempo de quemar algo, como dice Puyol, a final de curso. Ahora lo único que hay que hacer es apoyar para luchar por lo que queda.

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