class="post-template-default single single-post postid-1650 single-format-standard mmm mega_main_menu-2-1-2 header_3 nav_bar_static preloader wpb-js-composer js-comp-ver-4.7.4 vc_responsive">

Sextete de 2009, un año plagado de momentos mágicos e inolvidables

Facebooktwittergoogle_plusredditlinkedin

Ahora que el Barça ya no podrá reeditar el Sextete de 2009 (para triste consuelo del madridismo, que por fin ha podido salir de la cueva en la que estaba metido para solazarse un rato) me ha dado por recordar ese año histórico para el mundo del fútbol, que estuvo plagado de momentos mágicos e inolvidables. Por hacer una sucesión cronológica, el primero de los seis títulos llegó en la Copa, frente al Athletic de Caparrós, también un equipo valiente, como el actual de Valverde, y que se adelantó pronto por medio de Toquero. El Barça llevaba dos años sin catar un título y el golazo de Touré que igualaba la final cuando se terminaba el primer tiempo fue decisivo para ver la antológica segunda parte, donde cayeron tres goles que pudieron ser siete con un poco más de puntería. Todavía hoy día, cuando veo repetidos los goles de Messi, Bojan y Xavi se me ponen los pelos de punta. La reacción de la grada donde se colocaban los aficionados del Barça fue espectacular.

Tras la Copa, se conquistó la Liga, que ya estaba sentenciada después de jugarse el primer Barça-Madrid (aquel que acabó de forma maravillosa con el gol de Messi a Casillas bajo la lluvia, Cannavaro golpeándose contra el poste al intentar sacar el balón y 12 puntos de ventaja) y sobre todo tras el segundo, el histórico 2-6, humillación que todavía no ha digerido el madridismo y que está en el origen de la animadversión que siente hacia Piqué, pues su gesto estirándose la camiseta tras lograr el último tanto es algo que no podrán olvidar mientras vivan. La temporada tuvo otro gran momento de éxtasis en la Champions con el gol de Iniesta en Stamford Brigde (cuando el Barça jugaba con diez por expulsión de Abidal y el partido estaba en el tiempo añadido) y culminó con la suspensión eterna, a lo Michael Jordan, de Messi para hacer el 2-0 al Manchester United de Cristiano Ronaldo tras un antológico pase de Xavi.

Logrado el triplete, el héroe para completar el Sextete fue Pedro, entonces Pedrito. Guardiola le había entrenado en el filial, entonces en Tercera División. Pedro o Pedrito acabó siendo titular esa temporada por delante de Henry o Ibrahimovic. Apareció como suplente en la ida de la Supercopa de España en San Mamés para asistir en el empate a Xavi y soltó un latigazo desde fuera del área que supuso la victoria. Luego llegarían el gol en la prórroga frente al Shakhtar Donetsk en la Supercopa de Europa y el que forzaría los 30 minutos extra contra Estudiantes en el primer Mundial de Clubes que conquistó el club. Ese año mágico terminó con el gol de Messi con el pecho, rematando en plancha con el escudo, y su alocada carrera de celebración. Fue la imagen final del Barça del Sextete o de los Seis Títulos, como yo prefiero llamarle. Cualquier barcelonista recuerda aquella final por la celebración posterior. El Mundial de Clubes creo que fue el trofeo que más festejé de los seis. Ese día me dije que en el futuro habría equipos que podrían igualar la hazaña (como ha intentado hacer el Barça de Luis Enrique) pero jamás podrían superarle. Jamás, salvo que se inventen más torneos, claro.

Facebooktwittergoogle_plusredditlinkedin

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies