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Arda no es un problema, es una solución

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Muchos habéis visto en el cambio de Arda Turan por Rakitic una de las claves del Clásico. Yo no. Ya sabéis mi opinión sobre el croata. Es un jugador que me encanta. A Luis Enrique también, porque es el que más utiliza. Creo que su salida del campo coincidió con la deriva del partido del lado madridista, pero sólo fue eso, una coincidencia, que no tuvo que ver en el resultado final. El empate llegó con Rakitic en el campo y la jugada del triunfo blanco se origina en la banda contraria. Se debe a una mala entrega de Alba a Neymar que pilla fuera de posición a Iniesta, que es quien tenía la obligación de cortar ese avance del Madrid. Creo que lo que intentó Luis Enrique fue refrescar el equipo con el desequilibrio del turco. Y le salió bien a medias, porque una conducción de Arda con pase a Suárez terminó en la expulsión de Ramos. Arda no es un problema, es una solución. Los únicos problemas que tiene el turco tienen nombre: Rakitic e Iniesta. Para que juegue Arda tiene que salir uno de los dos. Es el mismo que sufren Sergi Roberto y Rafinha. Todos no pueden jugar a la vez.

«El partido se hubiera despendolado igual si hubiera salido otro», afirmó Luis Enrique en la previa del Barça-Atlético de Champions. Yo también lo creo. Comparto la opinión de Piqué en que la clave del Clásico estuvo en que tras el empate del Madrid el equipo dudó en si era mejor conservar el empate o ir a por el partido. Se quedó a medias. No hizo ni una cosa ni otra y de esa duda, el mayor enemigo en el fútbol, se aprovechó el Madrid. Sin nada que perder, los de Zidane nunca atacaron con más de tres o cuatro jugadores salvo en el tramo final. Casemiro, por ejemplo, pasaría dos veces contadas del centro del campo. Después de ver repetido el partido, creo que el Madrid sólo fue superior en los últimos diez minutos, pero no por una cuestión física, sino más bien psicológica y de organización.

El partido contra el Atlético exigirá de nuevo una gran concentración. El plan del rival es el mismo: defender todos a la vez y bien agrupados para esperar un error o un robo de balón y atacar al espacio. Así acaba el Atlético de golear al Betis en el Calderón y no variará mucho su planteamiento en el Camp Nou. El Barça deberá ser muy preciso a la hora de mover el balón y no perderlo en zonas comprometidas si no quiere sufrir en las transiciones defensivas. El Clásico se podía perder porque había (y sigue habiendo) margen de error en la Liga. En la Champions es distinto. Una derrota en el primer partido penaliza muchísimo: casi asegura la eliminación. Espero de nuevo el equipo de gala, pero quizá con algún retoque. Lesionado Aleix Vidal, puede que Sergi Roberto dé relevo a Alves en el lateral derecho y que Arda entre en el medio por Rakitic o Iniesta. Ter Stegen es seguro en la portería. Según Piqué, el Barça tiene «el reto brutal de ganar el triplete de nuevo». Es algo que nadie ha hecho. De ahí la dificultad. Parece que será un fracaso o una decepción enorme si no lo consiguen. Y no es así. Ni muchísimo menos.

(Foto/Autor: Arda y Rakitic se abrazan tras un gol/fcbarcelona.es)

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