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Barça B: un descenso debido a una apuesta arriesgada

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Entre los festejos por la conquista de la Copa del Rey y los días previos al gran partido del año, la final de Champions contra la Juve, los barcelonistas hemos tenido la mala noticia del descenso que ha sufrido Barça B. Pongo mala noticia en cursiva, porque el filial llevaba ya cinco años en Segunda (su récord está en siete) y puede seguir nutriendo perfectamente al primer equipo, que es su misión principal, en la nueva categoría. Ese salto ya lo dieron los Xavi, Puyol, Valdés o Iniesta, por poner ejemplos recientes y de prestigio. A mí no me ha extrañado el descenso porque se veía venir casi desde el principio de la temporada y creo que ha sido debido a una apuesta muy arriesgada.

Fiarlo todo al talento y a la fuerza de la juventud en una categoría tan difícil como la Segunda española, con tanta experiencia, con tan buenos equipos, con tantos buenos jugadores, muchos con experiencia en Primera, era casi una garantía de fracaso. Entre Zubizarreta y Eusebio confeccionaron una plantilla que sólo se reforzó con jugadores del juvenil que ganó la UEFA Youth League el año pasado (Munir, Adama, Maxi Rolón...) y fichajes muy jóvenes: Halilovic (18 años), Bicho (19), Gumbau (20), Cámara (21) y Diagné (20). La media de edad del equipo era la más baja de toda la Segunda (19,9). Para que se hagan una idea, el siguiente era el Sporting, equipo que también cuida mucho su cantera, pero cuya edad media estaba ya en los 25. El Valladolid, que lucha por el ascenso a Primera, es el más veterano de la categoría (28,5 de media en su plantilla), pero la mayoría de equipos se mueven entre los 26, 27 y 28 años.

A pesar de la bisoñez y falta de oficio, hay que reconocer que el comienzo de curso fue alentador: goleó al Sabadell (3-1), al Zaragoza (4-1), venció en Vitoria (2-3) y empató en Mallorca (3-3) y Santander (0-0). Pero el equipo empezó a fallar en el Miniestadi, la confianza se evaporó (algo muy importante siempre, pero más con un equipo tan joven) y pegó un bajón tremendo en los últimos meses del año. El 7-0 en Valladolid fue casi la tumba para Eusebio, que siguió hasta que otra derrota en Zaragoza por 4-0 acabó con sus días en el banquillo después de tres temporadas y media. Tengo que decir aquí que la manera de jugar del filial con Eusebio nunca me ha convencido. Sus equipos siempre han jugado como en la época de Cruyff: podían ser muy exhuberantes en ataque, pero arriesgaban mucho y eran muy frágiles atrás. De hecho el filial de Eusebio perdió tantos partidos como ganó (58). Nunca fueron equipos sólidos, compactos, como sí lo fueron los filiales de Guardiola o de Luis Enrique. Con Jordi Vinyals, la solución de urgencia, las cosas fueron a peor (sólo dos victorias desde el cambio) y el descenso se ha consumado. Ahora, hay varias decisiones por tomar de jugadores importantes (Samper, Halilovic, Munir, Sandro, Dongou, Adama). Si no se puede fichar este verano, habrá que hacer un hueco a alguno de ellos en el primer equipo y sería recomendable que otros fueran cedidos, pero en equipos de Primera, para seguir más de cerca su evolución.
(Foto/Autor: El Barça B que acaba de descender/Germán Parga-fcbarcelona.es)

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