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Clasificación más cerca: 0-0 ante el Slavia

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Ya os digo muchas veces que el fútbol se puede ver de la forma en que querías. Si sois pesimistas, diréis que el Barça no juega a nada, que Valverde debería estar en la calle y que los grandes fichajes (Griezmann, sobre todo) están a años luz de su esperado rendimiento. Es una posibilidad. La otra es ver que tras este 0-0 ante el Slavia la clasificación para octavos de final de la Champions está más cerca. La situación es la siguiente: el Barça es líder con 8 puntos, le sigue el Dortmund, con 7, Inter, con 4 y Slavia, con 2. Los de Valverde se clasificarán matemáticamente como primeros de grupo si le ganan al Dortmund en el próximo partido (27 de noviembre). Un empate le podría valer para pasar de ronda si el Inter no gana en Praga. ¿No me diréis que la situación no es ventajosa y no la hubiéramos firmado cuando se hizo el sorteo? Yo, por supuesto, sí, porque el grupo que le ha tocado al Barça me parece muy complicado.

A priori, el rival más débil del grupo, el Slavia, ha demostrado ser un buen equipo. Muy organizado, muy solidario, con un despliegue físico (es el que más corre de la Champions) increíble y con mejor toque de lo que pensábamos. En el Camp Nou no creó demasiado peligro real, porque Ter Stegen no fue exigido en ningún momento, pero sí es verdad que siempre, del minuto 1 al 90, dio sensación de que podía marcar algún tanto. El Barça, por su parte, no jugó demasiado bien la primera mitad, porque no supo como atacar la defensa adelantadísima de su rival, pero sí lo hizo algo mejor en la segunda, ya con el Slavia un poco más retrasado. En las dos hizo más ocasiones que su rival y mereció llevarse la victoria de largo. Semedo, Piqué y Sergi Roberto tuvieron opciones clarísimas, pero Kolar, el buen portero checo, las anuló. Con un día rematador normal de Messi, el partido habría caído del lado azulgrana fácilmente, pero el argentino estrelló un balón en la misma escuadra y luego se topó también con Kolar en alguna falta y dos remates clarísimos, uno a pase de Vidal y otro tras una asistencia maravillosa con el exterior del pie derecho de Ansu Fati. Además fue protagonista de un gol anulado por centímetros.

El partido dejó la mala noticia de la recaída de Jordi Alba, que estará 3 semanas fuera. Una baja que siempre es muy sensible en el Barcelona. Y más cuando Valverde ningunea a Junior, su sustituto natural. Que el Barça mereciera ganar este encuentro y que la clasificación esté más cerca en este difícil grupo no me impide ver también que el equipo no funciona como es debido. Ni a la hora de presionar, ni a la hora de replegar, ni a la hora de atacar. Me parece que el problema está en la sala de máquina, el centro del campo, la línea con más recursos, pero también la que ha sufrido los mayores cambios. Valverde no termina de hacer una apuesta clara en esta línea. Empezó jugando con Aleñá y Sergi Roberto, mientras se ponían en forma Arthur y Vidal, que llegaron más tarde a la pretemporada. El ostracismo de Rakitic ha condenado al croata a vagar por el campo como una sombra de lo que fue. Ahora mismo es un jugador sin confianza ninguna y cuando sale del banquillo no aporta casi nada. Parecía haber encontrado una sala de máquinas aceptable con Busquets, Arthur y De Jong, pero el brasileño ha desaparecido ahora de los últimos encuentros. En fin, que el único titular que tengo claro es De Jong y aún no sabemos si de mediocentro o de interior. Creo que este carrusel de entradas y salidas y de cambios de posición en el centro del campo está desconcertando al equipo. Ya he dicho en otro post que creo que Valverde no hace rotaciones por convicción, sino que va cambiando de idea en función de lo que le funciona o no. Durante sus dos primeros años, tiró bastante de un 4-4-2 con cuatro centrocampistas puros que le funcionó bastante bien, porque al menos hizo un equipo sólido, quizá no muy brillante, pero sí muy efectivo, sin grandes concesiones al espectáculo, pero tampoco a los rivales. Ahora, con su apuesta por gente en las bandas de un perfil más atacante como Dembélé, Griezmann, Ansu Fati o Carles Pérez, el equipo ni juega, ni ataca, ni defiende. En realidad, por momentos, parece un poco caótico. Me parece que en el centro del campo debería apostar de una vez por todas por De Jong en medio y acompañarlo de Sergi Roberto y Arthur. Pero que la apuesta no durase hasta el próximo tropiezo, sino que la mantuviera en el tiempo, contra viento y marea. Creo que a la larga daría mejores resultados que su fórmula. Paciencia, dice Piqué. Pues eso.  

(Messi tuvo varias ocasiones, pero las falló todas/fcbarcelona.es)

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