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De Gea, Keylor y los Casillas: un vodevil en la portería

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El escritor gallego Juan Tallón decía el otro día en El País que «el Madrid es chicle para los ojos», una acertada metáfora que sirve para describir que el club blanco siempre genera asuntos sobre los que hablar. Me gustó el artículo, aunque le faltó decir que el Barça también lo es. Los dos clubes son tan grandes que generan debate y comentarios en todas partes del mundo, no sólo aquí en España. De ahí quizá su olvido. En el caso del Madrid, el vodevil en la portería, protagonizado por Casillas, De Gea, Keylor y Casilla, éste último sin la ese final, ha sustituido este verano a las tradicionales contrataciones galácticas. Si a cualquiera le dicen que la suplencia de Casillas en Málaga en 2012 (Mourinho puso a Adán en su lugar) iba a dar de sí casi tres años de debates y redebates sobre la portería del Madrid (y lo que queda todavía) no se lo hubiera creído. Porque ese y no otro fue el comienzo de esta larguísima y aburrida comedia.

De Gea, Keylor y los Casillas: un vodevil en la portería
Iker Casillas (Foto: Илья Хохлов).

Con sus defectos (salidas por alto, manejo con los pies), Casillas siempre me pareció un buen portero. No un Santo como nos han querido vender a todas horas desde la capital, pero un buen portero, especialista bajo palos y con una flor única para hacer paradas importantes, en momentos clave de los partidos. Al Barça le amargó más de una vez, por ejemplo. Hace tres años, el Madrid todavía tenía un buen portero (con 31 años, menos de los que tiene ahora Bravo) y además era de la casa. Pero Mourinho empezó a amargarle la vida y buena parte de la Prensa de la capital agarró su argumento de que necesitaba competencia. Eso generó una potente corriente anticasillista en el Madrid. La afición se dividió entonces radicalmente entre partidarios y detractores, convertidos en montescos y capuletos de esta tragicomedia. Y ahí sigue. No fue Adán, sin embargo, quien se hizo con el puesto de titular en el Madrid, sino Diego López, fichado de urgencia por una lesión de Casillas y que aprovechó su ocasión. Un año después, la obra dio un giro inesperado, porque cuando se esperaba la salida del Madrid del capitán de la Selección, quien lo hizo fue Diego López, que puso rumbo al Milán.

De Gea, Keylor y los Casillas: un vodevil en la portería
David de Gea (Foto: Saúl Tevelez).

La pasada campaña, Florentino, siempre muy atento a los grandes torneos internacionales del verano, se encaprichó de Keylor Navas, que acababa de hacer un buen Mundial con la potente Costa Rica. En la redacción de AS, muchos de mis excompañeros madridistas le veían como titular, pero al final Ancelotti se decantó por Casillas, que retrasó sin sentido un año su salida del club. El momento de hacerlo habría sido tras levantar la Champions. Creo que ese fue su gran error y creo que él también lo piensa así. Ya con el excapitán en el Oporto y con el objetivo claro puesto en De Gea, el Madrid presionó al Manchester United con el fichaje de Casilla (baratito, sólo seis millones). De Gea quedaba libre el año que viene, así que el Madrid no quería desembolsar tanto dinero como al final iba a hacer (se hablaba de entre 30 y 35 millones). Van Gaal o el Manchester jugaron mejor sus cartas, pero lo estropearon el último día. Lo de quedarse con Keylor y Casilla era el farol de Florentino en la partida. Como no podía dejar tirado a De Gea después del veranito que le ha dado y con el panorama de tirarse un año en blanco, apuró tanto las negociaciones que al final no le dio tiempo a inscribirlo y se tiene que quedar con Keylor y Casilla. Como barcelonista, yo hubiera preferido que se hiciera el doble fichaje (dicen que el Madrid todavía lo peleará ante la FIFA y como los tentáculos de Florentino son inexcrutables puede que hasta lo consiga). De Gea es de la cantera del Atlético y me apetecía ver cómo tragaba la afición madridista con algún fallo que tuviera. Sobre todo al principio, iba a tener mucha presión. Ahora se queda compuesto y sin novia (no me refiero a la festivalera Edurne). De Gea es bueno, pero me parece algo blando, quizá un punto frágil para ser portero. Mientras tanto, Keylor sabe que su puesto es interino: si no es ahora, tendrá que salir en el mercado de invierno o dentro de un año. En fin, que me parece que este vodevil está todavía lejos de concluir. Afortunadamente para el Barça. Comparado con el Madrid, el Barça manejó la sucesión de Valdés de manera impecable. Y además tiene dos grandes porteros. Y para unos cuantos años.

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