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Del triplete al doblete pasando por el humo del nadaplete

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El Barça se quedó muy cerca de repetir el triplete del año pasado. Al final se le escapó por un par de detalles. Uno fue el caprichoso calendario, que le obligó a jugar varios partidos muy exigentes tras un parón de selecciones. Otro fue el Clásico, donde debió cerrar el partido con 1-0 o, al menos, con 1-1, porque el empate le valía igual. Eso le habría servido para afrontar con más tranquilidad la eliminatoria de Champions contra el Atlético, donde un gol más en la ida, que sin duda mereció, también creo que habría bastado para no caer eliminado. Del posible triplete, el Barça se quedó en un gran doblete, pero antes tuvo que pasar por el humo del nadaplete, esa corriente de pensamiento que recorre el madridismo en cuanto el equipo azulgrana pierde un par de partidos. Esta vez fueron cuatro, con lo cual el entusiasmo por un hipotético desplome del Barça también se elevó más del doble.

«¿Sufrirá el Barcelona el síndrome del Real Madrid de Queiroz en Liga?, ¿logrará el equipo de Luis Enrique sobreponerse a este síndrome?, se preguntaban los medios a principios de abril. Todos percibían en el bajón «unas similitudes morbosísimas con aquel Madrid de Queiroz que al final se quedó en blanco y sin títulos en el año 2004».  Todos veían, o querían ver, que es lo mismo, parecidos razonables entre este Barça y aquel Madrid, que en el tramo final de la temporada dilapidó una gran ventaja de ocho puntos en Liga y perdió todos los títulos a los que aspiraba. «Galacticidio», titulaba la Prensa. «¡Vuelve el cagometro!», se escuchaba a Sergio Ramos. Era lo que se oía en cualquier tertulia futbolera de postín. Pocos ponían en duda que la presión atlética y, sobre todo, madridista, el Clavo Ardiendo, el espíritu de Juanito o el aumento de las ventas de papel higiénico en la Ciudad Condal, daba igual, acabarían por llevar el título liguero a la capital.

Pues bien, después de que empezase una nueva Liga, no sólo no ocurrió nada de eso, sino que el Barça ganó todos los partidos con una autoridad incontestable. Incluyendo la final de Copa, marcó 26 goles y no le hicieron ninguno. «No vamos a perder esta Liga», sentenció Piqué tras perder contra el Valencia. Y no lo hicieron. A la Liga añadieron la Copa, que también se puso muy fea tras la expulsión de Mascherano. Y cayó el doblete. Hay equipos como el Madrid que no lo ganan desde hace 27 años. El Atlético acaba de celebrar el único de su historia, que data de hace 20 años. No es fácil lo que ha hecho el Barça ni tampoco la manera de hacerlo. Por eso hay tanto interés en enterrarlo ahora debajo de la posible Champions del Madrid. Cada aficionado se consuela como quiere y puede, pero después de dos años sin celebrar nada, hasta una Supercopa haría que se los madridistas se reunieran en Cibeles. Sólo en estos dos años en blanco del rival, nosotros hemos celebrado 7 títulos, 8 si contamos el 0-4 del Bernabéu. Por mucho que se empeñen y lo repitan, nadie va a poder ya quitarnos lo bailao.

(Foto/Autor: Los cuatro títulos de este curso ya están en el Museo/fcbarcelona.es)

 

portada libro
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Si queréis comprar mi libro: “Del Triplete al Póker, dos temporadas para la historia” en el que recopilo más de 400 artículos de este blog, desde el 22 de abril de 2015 al 30 de mayo de 2016, aquí os dejo el enlace:

 

 

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