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Dembélé evita hacer el ridículo de Real Madrid y Atlético

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El Barça no estuvo lejos de hacer el ridículo de Real Madrid y Atlético, eliminados en primera ronda de la Copa por un equipo de Segunda B. Lo evitó Dembélé, con un golazo de potente disparo desde fuera del área, al comienzo de la prórroga. Antes, el equipo azulgrana había bordeado otra nueva decepción por su ineptitud a la hora de rematar, una rémora que no sólo se dio en este partido, que ni siquiera es producto de una mala racha en este comienzo de año, sino que lleva lastrando al equipo desde el arranque de curso. Cuando Messi cogió un poco la onda, pareció que el mal se acababa, pero con su lesión en Granada y su forzada reaparición en la Supercopa ha vuelto a dejarse notar. El equipo es muy poco contundente (más en ataque, pero también en defensa) y, además, en los últimos encuentros he percibido que poco a poco va perdiendo esa intensidad, esa rapidez y esa alegría de jugar que sí se vio en algún tramo de la temporada, cuando el equipo parecía ir creciendo para ser un buen equipo. 

Ahora parece estancado en un ejercicio de pases horizontales, sin ninguna profundidad y sin ningún sentido, producto seguramente del miedo a perder el balón en zonas comprometidas, que hacen muy previsible el juego y que, por tanto, es fácil de contrarrestar por el adversario. Al Athletic y al Cornellá les bastó con plantarse de manera ordenada frente a su portero para desactivar casi por completo al Barça, que no encuentra la manera de volar los muros que le proponen, entre otras cosas, porque no tiene regateadores, gente que supere líneas o rivales y que produzca desequilibrios. 

Sólo cuando salió Dembélé en la segunda parte encontraron los de Koeman un jugador que se salía del guión establecido. Para lo bueno y para lo malo, el francés es un futbolista diferente y, cuando está enchufado y en forma, es de los mejores del Barça en estos momentos. Sobre todo porque se atreve a hacer cosas distintas y porque no tiene miedo de intentarlas y de fallarlas. Aunque a veces nos desespere, creo que todavía no hemos visto todo el potencial que Dembélé lleva dentro. Es cierto que le falta continuidad, pero ahora mismo no hay un jugador con tanta capacidad de desequilibrio en el equipo. Ni siquiera Messi es capaz de quitarse contrarios a tanta velocidad como el francés. En cualquier caso, Dembélé resarcía con su golazo su fallo en el segundo penalti que hubiera evitado la tercera prórroga en los últimos 3 partidos. Al final del primer tiempo, también Pjanic había fallado otro lanzamiento, aunque en este caso, el paradón del portero del Cornellá fue importante. «No es serio fallar dos penaltis», diría Koeman al final del encuentro. Y tanto que no es serio. Era la primera vez en la historia del Barça que ocurría. El equipo ha fallado 5 esta temporada y han fallado todos los delanteros: Messi, Griezmann, Braithwaite y Dembélé. Necesitado de confianza, también Pjanic lo falló. Cuando todos fallan en una suerte tan sencilla, frente al portero, sin que nadie les moleste y sin público que incomode en las gradas, es que el problema está en la cabeza, no en las piernas. Es un problema psicológico, no de calidad. 

Desde el parón por la pandemia, para la mayoría de los equipos y futbolistas está siendo muy difícil encontrar una buena regularidad. Incluso el Atlético, líder con autoridad en la Liga, sufre para ganar sus partidos y ha sido eliminado de la Copa y ha pasado en Champions a octavos con dificultades. Pero para el Barça está siendo más difícil por todo lo que rodea o ha rodeado al equipo, el famoso entorno del que hablaba Cruyff. Ni ha tenido estabilidad en el banquillo (tres entrenadores en un año), ni en la plantilla (varios jugadores de peso se fueron y llegaron otros muy jóvenes) ni en la directiva (Bartomeu dimitió hace tiempo y aún no se han celebrado elecciones). Koeman está intentando construir un equipo nuevo con pocos mimbres, con poco tiempo y en una época inestable. Y los partidos se suceden cada 3 días, con poco tiempo para descansar y menos para mentalizarse o corregir posibles errores. Después de jugar 3 prórrogas seguidas en 9 días, ahora toca ir a Elche el domingo, a Vallecas el miércoles para jugar contra el Rayo los octavos de Copa, y volver a recibir al Athletic, ahora en Liga, el domingo, último día de enero. Queda menos de un mes para retomar la Champions y a este paso el equipo va a llegar con la lengua fuera al duelo contra el PSG.

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