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Emery siempre le complica la vida al Barça y nunca gana

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Unai Emery sonó mucho como sustituto de Ancelotti en el Madrid, que al final eligió a Benítez, un técnico de perfil similar, pero con más títulos a sus espaldas. Los dos primeros de Emery han llegado en la Europa League, ya con el Sevilla, después de más de diez años en los banquillos. Unai ha conseguido ganar al Real Madrid con el Almería, con el Valencia y con el Sevilla, pero resulta curioso que un técnico con tanto cartel (también se publicó que el Milán iba tras él) y que siempre le complica mucho la vida al Barça nunca haya conseguido ganar al equipo azulgrana: 19 partidos, 6 empates y 13 derrotas. La estadística habla de las dificultades que encuentra Unai para meterle mano al Barça, sea quien sea el entrenador, pero no dice toda la verdad. Y de estos números no se deduce que no pueda derrotarle por primera vez en la Supercopa. La última ocasión en que ambos se enfrentaron fue en el 2-2 liguero del Sánchez Pizjuán. El Barça tuvo un arranque tremendo (0-2 con goles de Messi y Neymar) y tenía el partido dominado a su antojo. Pero un gol de Banega metió en el encuentro al Sevilla, que empató, estuvo en un tris de llevarse la victoria y puso la Liga en peligro para los azulgrana.

Los equipos de Emery son muy intensos. El método del técnico es conocido: actitud, trabajo y compromiso. Y siempre aprietan al Barça, al que llevan siempre a dar lo máximo de sus posibilidades. Puede que esa misma exigencia, concentración y repetición llevadas al límite es lo que pierda a sus propios equipos. «Estuve tres años con Emery, cuatro no los aguantaría. Pasaba tantos vídeos que se acabaron las palomitas», llegó a decir Joaquín, fichaje estrella del Valencia en su época, cuando abandonó el club. El técnico también tuvo problemas con Isco por el mismo motivo y a Deulofeu, a quien el Barça mandó bajo sus órdenes para que hiciera la mili, tampoco le ha conseguido enderezar. Emery ha probado para ganar al Barça todas las tácticas posibles. Le ha presionado arriba y le ha esperado atrás. Ninguna fórmula da resultado, porque no hay una manera concreta y específica de jugar frente al Barça. Miren, si no, el ejemplo de Simeone, que con el mismo plan con el que le ganó al Barça la Liga y le eliminó de la Champions, el curso pasado no fue capaz ni de arañar un empate: 3-1 y 0-1 en Liga y 1-0 y 2-3 en la Copa.

Lo siento por Emery, que no me cae mal, pero no me gustan los entrenadores que no han sido jugadores de élite. Que ganase la Supercopa al Barça (dice un gran tópico clásico del fútbol que las estadísticas sólo sirven para romperse) no cambiaría mi opinión. Unai reconoce que como jugador sentía mucho la presión y era «muy cagón». Los jugadores de élite deben saber controlar esa presión y transformarla en energía positiva. Claro que se puede ser un entrenador exitoso  aprendiendo de libros y experiencia ajena (ahí está Mourinho), pero creo que los otros (Guardiola, Luis Enrique, Del Bosque, Aragonés, Ancelotti, etc.) se comunican mejor con los futbolistas, llegan mejor a ellos y les convencen mejor de lo que tienen que hacer. Sobre todo, si se trata de jugadores de super élite, como es el caso de los del Barça y el Madrid.
(Foto/Autor: Puyol y Alba luchan por un balón con Emey en la banda/FCBarcelona.es)

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