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Gira por EE UU, el peaje que se paga por ser un club global

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A la vez que Casillas se incorporaba a la concentración del Oporto en Holanda, el Barça iniciaba su gira por EE UU y el Madrid se iba a Australia, a las Antípodas, (¿hay otro sitio más lejos?) para preparar la nueva temporada. Mientras la mayoría de los clubes (los que no tienen tantos intereses comerciales por el mundo) siguen buscando la tranquilidad, un tiempo suave para los intensos entrenamientos y rivales cómodos para hacer el rodaje más llevadero, Madrid y Barcelona apenas hacen ya interrupción entre una temporada y la siguiente. Es el peaje que se paga por ser un club global: es necesario hacer una promoción continua de la marca. Las pretemporadas para estos equipos importantes ya no sirven para preparar el curso sino que son prácticamente una continuación de la campaña anterior. Los jugadores no pueden dejarse ir en las vacaciones, como hacían antes, sino que necesitan conservar buena parte de su condición física. Las vacaciones ayudan a relajar la mente, no las piernas.

El Barça, por ejemplo, hará una gira por Estados Unidos de 10 días y dos de ellos se los pasará casi enteros en un avión. Recorrerá alrededor de 20.000 kilómetros, más sus correspondientes traslados y esperas en aeropuertos, visitará tres ciudades de punta a punta del país, jugará tres partidos contra buenos rivales (Los Ángeles Galaxy, Manchester United y Chelsea) y además la plantilla deberá participar en actos publicitarios. «Prefiero no hacer giras; hay más inconvenientes que aspectos positivos», dijo Luis Enrique nada más pisar suelo estadounidense. «Es bonito venir, pero hay componentes que incomodan como el jet-lag, por ejemplo», añadió (si sólo fuera eso). «En Europa se puede hacer lo mismo, pero hay que aceptarlo, hay compromisos en el club y la competición se presenta interesante». Luis Enrique puede dar su opinión (faltaría más), pero como a cualquier entrenador de equipo grande no le queda más remedio que adaptarse.

Los tiempos en que el Barça se iba a Holanda y jugaba ocho o diez partidos contra equipos locales, empezando por aficionados y terminando por los de la Eredivisie han quedado definitivamente atrás. Ahora hay muchos viajes, muchos partidos y pocos entrenamientos, una combinación letal para que luego aparezcan durante el año muchas lesiones musculares. Los preparadores deben contar con ello y acondicionar la preparación a estas peculiares características. Por eso es importante tener bien definido un modelo de juego, una plantilla lo más amplia posible y elaborar un buen plan para el reparto de los esfuerzos. El Barça cuenta con la gran ventaja de que su sistema de juego permanece invariable en el tiempo. Sólo necesita ir acoplando pequeñas variantes o actualizaciones. También cuenta con una extensa plantilla, a la que además se puede incorporar el desplegable del filial y Luis Enrique es muy partidario de rotar al equipo para que los titulares lleguen frescos al último tercio de curso. Las últimas tres giras del equipo por EE UU se saldaron con un triplete (Liga, Copa y Champions tras la de 2008) y dos póker (Supercopas de España y Europa, Mundial y Liga después de la de 2009 y Supercopas de España y Europa, Mundial y Copa tras la de 2011). Esperemos que la racha no se rompa.

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