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Guardiola ya cedió ocho puntos en Liga y no volvió a perder hasta levantar el triplete

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Que Luis Enrique camina por la senda que marcó Guardiola es un hecho incuestionable. El técnico asturiano ya copió su triplete de 2009, estuvo a punto de igualar su sextete (se quedó en 5 títulos), firmó su 2-6 (el 0-4 del Bernabéu), superó su mejor racha de partidos sin perder (39 frente a la marca de 28 que dejó Pep) y acaba de igualar la peor de resultados ligueros: un empate en Villarreal (2-2) y dos derrotas contra Real Madrid (1-2) y Real Sociedad (1-0) que han dejado escapar ocho puntos de ventaja respecto a sus perseguidores. Pasó lo mismo entre el 14 de febrero y el 1 de marzo de 2009. El equipo de Guardiola empató frente al Betis (2-2), perdió en casa contra el Espanyol (1-2) y fue derrotado en el Calderón por el Atlético de Agüero y Forlán (4-3) después de ponerse 0-2. El Madrid pasó de estar a 12 puntos de distancia a sólo 4 en 3 jornadas. Entonces, como ahora, la Prensa y la afición se dedicaban a enumerar los males del equipo y a buscar culpables. El tridente (Messi, Etoo y Henry) fallaba goles cantados, la defensa hacía agua y todo se cuestionaba. Faltaba frescura, se cometían errores imperdonables de posición y el físico de los jugadores preocupaba. Pues bien, aquel equipo que cedió ocho puntos en Liga, superada la mala racha, no volvió a perder hasta levantar el triplete.

Entonces, como ahora, el Barça afrontaba una dura eliminatoria de Champions (entonces octavos de final) frente a un equipo muy físico, que defendía bien y que salía muy rápido a la contra, el Olympique de Lyon. Los franceses tenían en sus filas a un joven Benzema y eran la bestia negra del Real Madrid, al que todavía eliminarían a la campaña siguente. En mitad de esta mala racha de la que os hablo, el equipo de Guardiola sacó un empate del partido de ida (1-1) gracias a un gol afortunado de Henry, y a continuación empató también (1-1) en la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey frente al Mallorca (1-1).

En total, fueron cinco partidos seguidos sin ganar, pero con dos empates valiosísimos, pues facilitaron el pase a cuartos de final en un caso (tras el 5-2 de la vuelta) y a la final de Copa en el otro. Después de ver repetidos los encuentros contra el Real Madrid y la Real Sociedad, creo que el Barça no mereció perder ninguno de los dos. Sobre todo en Anoeta, donde el Barça fabricó ocasiones de sobra para marcar algún gol. Ambos duelos pudieron acabar en empate perfectamente, de igual forma que alguna victoria de la racha (Málaga, Las Palmas, Sevilla o Atlético) pudo terminar en tablas. En todas ellas, hubo marcadores cortos y el rival dio muchos problemas. Intento haceros ver que en el fútbol dos y dos no son siempre cuatro. Estáis en vuestro derecho de ver el panorama tan negativo como queráis, pero yo prefiero verlo positivo. No quiero decir con esto que lo que ocurrió en 2009 pueda repetirse paso por paso. Lo único que intento transmitiros es que existe esa posibilidad, como también la contraria. El fútbol es tan complejo que no se puede resumir en cuatro claves del tipo Messi y Neymar están mal, el equipo acusa la fatiga de un año cargado, los suplentes no dan la talla o Luis Enrique no lee bien los partidos. Una cosa tan simple y tan enigmática como la suerte a veces explica más que cientos de sesudas elucubraciones.

(Foto/Autor: Tito Vilanova y Guardiola, con el Triplete de 2009/fcbarcelona.es)

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