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Iker Casillas, Xavi y el juego de las siete diferencias

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Iker Casillas se despidió por fin del MadridXavi lo hizo del Barcelona hace un mes. No sé si han practicado alguna vez el juego de las siete diferencias. En un par de dibujos o fotografías casi idénticos, hay encontrar los cambios o variaciones que existen, muchas veces inapreciables a simple vista. De pequeño me gustaba mucho jugar a esto. Las diferencias entre las despedidas de Casillas y Xavi saltan a la vista, pero para no perderme he decidido numerarlas.

1) La más evidente: el momento. Uno se va después de ganar un triplete histórico (Liga, Copa y Champions) y otro tras una temporada en blanco en cuanto a grandes títulos, ya que sólo ganó la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes. Siempre pensé que Casillas se iría tras levantar la Champions en Lisboa. Ese fue su gran error. Ya sé que la carrera de los futbolistas es muy corta, pero el dinero, cuando uno ya tiene el suficiente como para que vivan tres generaciones de tus descendientes, creo que tampoco es tan importante como ser feliz durante el ejercicio de tu profesión, a la que dedicas tantas horas de tu vida.

2) La más peligrosa: el destino. Casillas cree que todavía le queda cuerda en el fútbol de primer nivel. El Oporto podría cruzarse con su ex equipo en la Champions. ¿Se imaginan lo que puede ser una gran actuación de Casillas en plan Santo con el equipo rival, en el Bernabéu y con Florentino en el palco? Sería para no perdérselo. En cambio, Xavi se marcha a un retiro dorado. Imposible que se mida al Barça, salvo que sea en un amistoso.

3) La más molesta: lo del Topo. Uno se marchó en loor de multitudes, como dice el tópico, y otro lo hace con la afición dividida. Xavi se despidió con un estadio y un club totalmente entregados a su persona. Casillas lo hace con el estigma de ser el chivato del vestuario, un sambenito que se le colocó en la etapa de Mourinho y del que no conseguirá despegarse nunca.

4) La más dolorosa: en solitario. Después de 25 años al servicio de un club, el capitán del Madrid y de la Selección se fue leyendo un comunicado bañado en lágrimas. Hace un mes, en el Barça convocaron hasta los ex presidentes del club para homenajear a una leyenda viva del club. A partir de ahora no creo que a nadie de la capital se le ocurra decir que el Barça no sabe despedir a sus jugadores importantes. El Madrid y Florentino, por otra parte, no se diferencian mucho del comportamiento que tienen las empresas. A mí me despidieron hace unos meses de AS después de 21 años en la casa y ni siquiera me habían presentado anteriormente a la persona que se encargó de comunicarme mi marcha. Después de 21 años de servicio, nadie del staff me dio ni siquiera las gracias. Por eso entiendo perfectamente las lágrimas de Casillas.

5) La puramente numérica: los títulos. Han crecido juntos, son amigos y lo han ganado todo con España, pero a nivel de clubes Xavi sale ganando con el Barça: 25 a 19. En todas las competiciones, el azulgrana ha recolectado más títulos (tres Ligas, una Champions y una Copa más, entre otros), con lo que ambos son un ejemplo bien claro de la diferente trayectoria de ambos clubes en las últimas décadas.

6) El legado y el relevo. Xavi es un fanático de la idea del Barça y siempre que ha podido la ha querido transmitir a las siguiente generaciones. Ya saben, el estilo no se discute: hay que tener el balón y jugar bien. Con Casillas no se va del Madrid ninguna escuela de nada, era un portero milagro e incluso sus más fervientes admiradores deben admitir que tenía graves defectos en las salidas por alto y en el juego de pies. Xavi le entrega las llaves del equipo a Iniesta, mientras que Casillas cederá la portería presuntamente a De Gea, criado en las filas del rival ciudadano, el Atlético. Habrá que ver cómo es su comunión con el público del Bernabéu.

7) El retorno. Xavi se marcha para prepararse en Qatar como entrenador y volver al Barça en cuando sea posible o necesario. Me da la impresión de que mientras Florentino sea presidente, a Casillas ya lo han visto por última vez por el club. Sólo hay que leer la entrevista de sus padres en El Mundo. Si pueden, háganlo. No tiene desperdicio.

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