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Laporta excita en Madrid más que el triunfal Bartomeu

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MIGUEL ANGEL CALERO

Vaya por delante que las elecciones a la presidencia del Barça no me interesan demasiado, como creo que le ocurre a la gran mayoría de seguidores que hay repartidos por el mundo (sólo en las redes sociales hay más de 100 millones). Me imagino que si hubiéramos hecho una encuesta mundial entre ellos, calculo que en torno al 90%, si no más, no sabría el nombre del presidente responsable de esta campaña tan exitosa. En estas elecciones, además, ningún candidato podrá venir con una estrella bajo el brazo que ofrecer a los socios, que siempre era divertido. Para el club es mejor así y para el equipo, también. Pensaba que el periodo preelectoral sería tranquilo por este motivo, pero ha sido saltar Laporta al ruedo y ponerse todos en Madrid con las orejas tiesas: oye, aquí hay carnaza, piensan. Las elecciones parece que se encaminan a un cara a cara entre los dos presidentes del Barça que han conseguido un triplete: el mediático Laporta contra el triunfal Bartomeu. En Madrid excita más el primero, el segundo les parece muy soso y el resto de candidatos (Freixa, Benedito, Majó, Farré) les importa un pimiento.

Reconozco que siempre fui un defensor de Laporta y por lo que he podido captar en las redes sociales tiene todavía a buena parte de la afición de su parte. Supongo que en eso basa su decisión de presentarse de nuevo, además de en intentar acabar con el pleito que todavía mantiene con el club por el asunto de los avales. La gente no olvida que gracias a sus decisiones (apoyarse en Cruyff para contratar a Rijkaard o apostar por un inexperto Guardiola fueron las principales) transformó el Barça a la deriva de Gaspart en el club que conocemos hoy, quizá el más importante del mundo. Sin embargo, esta transformación le acarreó a la vez que partidarios muchos enemigos, tanto dentro como fuera del club, y el ruido que siempre existe en torno a su polémica y volcánica figura termina perjudicando a la entidad y al primer equipo.

Bartomeu tiene un perfil bajo completamente opuesto y, como no da tanto juego, pasa desapercibido: nadie se mete con él. Al contrario, cuando heredó el puesto de Rosell, se reían de su figura e incluso de su nombre, que decían sonaba a chiste. Ahora supongo que no lo harán tanto. A diferencia de su antecesor, Bartomeu no es tan exhibicionista, no interviene tanto en la parte deportiva y el único error de su gestión (para mí mayúsculo) fue despedir a Zubizarreta por aquellas palabras en las que el director deportivo no se hacía directamente responsable de la sanción de la FIFA sino que involucraba a todo el club en la contratación de menores, como creo que pasó en realidad. Madrid apoyará a Laporta porque quiere jaleo, pero sinceramente creo que lo mejor para el club sería que siguiera Bartomeu. Lluis Bassat, que perdió las elecciones con Laporta en 2003, acaba de decir lo más sensato de cuanto he escuchado hasta el momento: “Si yo fuera candidato a la presidencia me retiraría y dejaría que Bartomeu administrara los éxitos de este año para conseguir repetirlos”. Lo que yo sí pediría a Bartomeu es que escuchara las propuestas del resto de candidatos, que creo que lo hace (hace poco limó asperezas con Cruyff), y luego escogiera las que mejor aceptación tengan entre los socios para llevarlas a cabo durante su mandato. Para eso sí deben de servir estas elecciones. En realidad para eso deberían servir todas las elecciones.
(Foto/Autor: Bartomeu brinda con Luis Enrique y los cuatro capitanes/fcbarcelona.es.)

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