class="post-template-default single single-post postid-913 single-format-standard mmm mega_main_menu-2-1-2 header_3 nav_bar_static preloader wpb-js-composer js-comp-ver-4.7.4 vc_responsive">

Laporta puso en marcha el círculo virtuoso hace 10 años

Facebooktwitterredditlinkedin

Ya he dado mi opinión aquí sobre quién me gustaría que ganara las elecciones a la presidencia del Barça (ver Laporta excita en Madrid más que el triunfal Bartomeu), así que no voy a repetirme. Pero como Laporta vuelve a ponerse de moda (¡cómo les gusta meter cizaña!) me he puesto nostálgico y he recordado que el expresidente fue el que puso en marcha lo que él llamó el círculo virtuoso justo ahora hace diez años. En 2005, gracias a Laporta y su equipo, elegidos dos años antes, el Barça ponía fin a una de las épocas más negras de su historia (la etapa de Gaspart) con la conquista de la primera Liga de Rijkaard. Por si lo han olvidado, su teoría del círculo virtuoso consistía en que el éxito deportivo debía alimentar el económico y viceversa, el éxito económico alimentar el deportivo.

Tras invertir más de 100 millones de euros en dos temporadas en jugadores como Ronaldinho, Márquez, Etoo, Deco, Giuly, Edmilson o Belletti, por enumerar sólo a los más importantes, el Barça ganaría una Liga que fue muy festejada por la afición, sobre todo por la sequía anterior de seis años en blanco. A ese primer titulo liguero se han sumado después 4 Copas de Europa, 2 Mundiales de clubes, 2 Supercopas de Europa, 6 Ligas, 3 Copas del Rey y 6 Supercopas de España. En total, 24 títulos en la última década. Laporta y su equipo, en el que, no lo olvidemos, también estaban Rosell y Bartomeu, le dieron un vuelco a la entidad en lo deportivo y también en lo económico. El presupuesto en 2005 rondaba los 150 millones de euros; diez años después, se ha multiplicado por cuatro y alcanza los 600.

Esa Liga de 2005 no fue fácil, pero sí que estuvo dominada de principio a fin por el Barcelona, que aprovechó el caos vivido por su máximo rival, el Real Madrid, en que hubo hasta tres entrenadores en la misma temporada: Camacho, García Remón y el ínclito Luxemburgo, aquel de la fallida teoría del cuadrado mágico. El buen entendimiento entre Etoo y Ronaldinho, la contundencia y buena salida del balón de Márquez y el motor de Deco y sus goles de rebote fueron las piezas clave de aquel campeonato. Ni siquiera las graves lesiones de rodilla de Motta, Edmilson, Larsson, Gabri y Sylvinho, que coincidieron en un corto espacio de tiempo, lograron frenar el avance triunfal de un equipo que alzaría el doblete (Liga y Champions) al año siguiente. Sí, Laporta acabó siendo como el saco de boxeo al que todo el mundo golpeaba (como lo sería ahora, si vuelve a la presidencia), pero no debemos olvidar que él fue el encargado de imaginar, iniciar y liderar este proyecto tan exitoso que hoy conocemos.
(Foto/Autor: El Barça celebra con una rúa la conquista de la Liga 2004-05/Mutari)

Facebooktwitterredditlinkedin