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Líderes tras visitar San Mamés, Calderón, Balaídos, Pizjuán, Bernabéu y Mestalla

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El Barça es el líder en solitario después de visitar los campos más difíciles de esta Liga: San Mamés, Calderón, Balaídos, Sánchez Pizjuán, Bernabéu y Mestalla. De los diez primeros clasificados, sólo le queda por jugar en los estadios del Deportivo, Villarreal y Eibar. Además ha ganado a domicilio a los dos rivales que pelearán con él por el título, Real Madrid y Atlético. Es una situación que todos hubiéramos firmado sin dudar a comienzos de Liga. El Barça ha salvado con nota este difícil comienzo de curso, en el que ha tenido en contra calendario, lesiones, sanciones y la imposibilidad de incorporar a nuevos refuerzos. En Mestalla el equipo mereció ganar por el gran partido que hizo y por la gran cantidad de ocasiones que fabricó. No es normal que el mejor tridente de la historia falle delante del portero las oportunidades tan claras que tuvo, pero, ya lo he dicho en más de una ocasión, en el fútbol no sirven de mucho las estadísticas. El Valencia tuvo dos opciones de gol (la primera llegó pasada la media hora de la segunda parte) y metió una. Una vez más se vio que ser eficaz es determinante.

A Messi todavía se le vio un poco falto de forma y no convirtió en gol un par de asistencias maravillosas de Neymar. Aun así, montó dos contras espectaculares en el primer tiempo y dio el pase de gol a Suárez. A Messi todavía le falta un poco para ser Messi. Mientras alcanza su nivel, Neymar estuvo soberbio y Luis Suárez, incansable, como siempre. El uruguayo dejó otro golazo para el recuerdo, por su derroche de potencia, fortaleza física y contundencia ante el portero. Piqué recordaba el 2-2 de la pasada temporada en el Pizjuán y es verdad que este empate en Mestalla deja las mismas sensaciones que entonces. El equipo dominó por completo al Valencia en su propio campo y apenas le concedió ocasiones. Todo el equipo brilló a un gran nivel, desde la defensa, al centro del campo y al ataque. Sólo faltó algo de fortuna en la finalización. Pese a que muchos lo nieguen, el azar interviene mucho en este juego.

Hay que reconocer el gran esfuerzo defensivo del Valencia, pero el empate fue casi un milagro y ha provocado la primera alegría en muchos meses para el madridismo. Sólo hay que ver la celeridad de Guti en contestar a Piqué a través de twitter felicitando al Barça por el punto conseguidoNi que hubieran eliminado al Barça de la Liga. Este empate servirá para que a partir de ahora los medios se olviden del Madrid y se centren en los otros asuntos pendientes: los casos de Neymar o Messi o el pisotón de Suárez, por ejemplo, que ahora verán repetido constantemente. Jaime Latre no lo vio, porque era muy difícil verlo. No como la agresión de Cristiano a Simón en el partido contra Las Palmas, que le pilló a escasos metros. El arbitro, por cierto, es el mismo que ya birló dos penaltis al Barça en el encuentro contra el Málaga. Permitió entonces a los andaluces pegar de lo lindo y lo volvió a repetir en Mestalla. Insisto en la idea: un cerrojazo como el del Valencia sólo da resultado si tiene la complicidad arbitral. Latre enseñó la amarilla a Mascherano en la primera falta que hizo, cuando antes le había perdonado dos claras a Danilo y a Santi Mina. Si esa hubiera sido la vara de medir, el Valencia hubiese acabado con ocho o nueve jugadores. Eso seguro.
(Foto/Autor: Messi se lamenta tras una ocasión fallada en Mestalla/Miguel Ruiz-FCB)

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