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Luis Enrique ganó la Supercopa del 97 en el 98 vestido de superhéroe

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Como tenía más recientes en la memoria los triunfos en las Supercopas de 2009 (gol de Pedro a punto de terminar la prórroga tras jugadón de Messi) y 2011 (la del regalo de Guarín y regate genial de Messi al portero Hélton), he revisado la de 1992, la primera que logró el club, y la de 1997, que se jugó en 1998 y que fue la última disputada a doble partido. En las dos finales el Barça tuvo como rival a un equipo alemán. El Werder Bremen en la primera y el Borussia Dortmund en la segunda. Cruyff ganó la primera Copa de Europa para el Barça con el agónico gol de Koeman al final de la prórroga y la primera Supercopa cayó de igual manera, con un tanto de Andoni Goicoetxea a tres minutos del final del partido de vuelta (2-1), al recoger un rechace de un tiro de zurda de Stoitchkov. La ida había acabado 1-1 con un primer gol del oportunista Julio Salinas. Algo más sencilla de conquistar fue la del 97, en parte porque el Dortmund tenía muchísimas bajas (entre ellas, Sammer, Reuter, Julio César o Möller) y en parte porque el Barça contó con un Luis Enrique vestido de superhéroe.

El actual técnico del equipo aparecía así en la portada del Mundo Deportivo al día siguiente del 2-0 del Camp Nou, partido que se disputó el 8 de enero de 1998. Con Guardiola lesionado, Van Gaal formó ese día un centro del campo con Celades en medio, acompañado por Luis Enrique y De la Peña, con Figo, Anderson y Rivaldo, arriba. Era un equipo muy ofensivo. El Barça había ganado el año anterior la Recopa al PSG (1-0, gol de penalti del gran Ronaldo) y el Dortmund se había cargado a la Juventus en la Champions. La vuelta en Alemania se fijó más de dos meses después, el 11 de marzo. Entonces la Supercopa de Europa parecía un trofeo casi clandestino. Allí el brasileño Giovanni marcó uno de sus mejores goles como azulgrana. Se fue de dos defensores con un autopase y un regate y batió al portero con esa descomunal clase que tenía y que en el Barça vimos muy pocas veces.

Muchos aficionados se han hecho cruces por la novedad de las rayas horizontales en la equipación de este año, pero les invito a que se fijen de nuevo en la portada del Mundo Deportivo que ilustra estas líneas. Kappa había diseñado específicamente ese uniforme para los partidos europeos. El de la Liga tenía un pase, pero este que luce Luis Enrique para mí figura como entre los peores diseños de la historia azulgrana. Vistos por detrás, los jugadores parecían de la guardia vaticana porque las rayas de la camiseta se prolongaban en los pantalones. Para los coleccionistas, la equipación es un tesoro y se cotiza entre los 100 y 200 euros en internet. Fue la última vez que Kappa vistió al Barça. A partir de la temporada siguiente Nike se hizo cargo de la imagen de los jugadores en el terreno de juego. Y el cambio, para mi gusto, ha sido notable desde entonces.

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