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Luis Enrique tenía claro el equipo en la cuarta jornada

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Acabo de hacer un repaso a la Liga que acaba de ganar el Barça y me he dado cuenta de que, pese a las numerosas críticas que recibió en sus comienzos, Luis Enrique tenía muy claro el equipo en la cuarta jornada de Liga. En esa fecha, contra el Levante (0-5), el técnico formó con Bravo; Alves, Mascherano, Mathieu, Alba; Rakitic, Busquets, Iniesta; Pedro, Messi y Neymar. Del once de gala sólo faltaban Luis Suárez, que no podía jugar por sanción, y Piqué, que arrancó la temporada en baja forma. Cuando el central se recuperó y el uruguayo terminó su castigo (a partir del 3-1 en el Bernabéu), la alineación titular ya se repitió de memoria.

En ese partido contra el Levante también se pudieron ver buena parte de las claves del triunfo azulgrana de esta temporada. El primer gol fue el primer ejemplo de la buena conexión de Messi con Neymar y de los nuevos roles que iban a desempeñar en el equipo: el argentino como asistente y el brasileño como finalizador, buscando el pase a la espalda de la defensa rival. También se vio de manera muy nítida que Rakitic, que salvó un gol en su portería y marcó otro de un tremendo cañonazo, iba a ser el jugador que terminase con la carrera de Xavi en el Barça. Por último, se pudo comprobar que una mayor seguridad y compromiso defensivos proporcionaría muchos puntos y victorias al equipo: el Barça no recibió goles en contra en la Liga hasta visitar el Bernabéu.

La adaptación de Luis Suárez (meteórica, pero que se produjo, no lo olvidemos, en mitad de temporada), se pagó con una derrota contra el Madrid, (pese a un buen primer tiempo, en el que el Barça pudo ponerse 0-2) y otra totalmente injusta frente al Celta, en la que el equipo estrelló cuatro balones al palo. Entonces no se hablaba de mala suerte (recuerden el 2-2 del Valencia en el Bernábeu) sino de que a Luis Enrique le venía grande el equipo y de que volvía locos a los jugadores con sus reiterados cambios. Tras el primer partido convincente ante un buen rival (el triunfo por 3-1 ante el PSG con goles del tridente por primera vez), el equipo terminó de perfilarse ante el Espanyol (5-1, jornada 14) con la única ausencia de Iniesta (en su lugar entró Xavi). La derrota de Anoeta, que se ha marcado como clave y punto de inflexión en la trayectoria del equipo, a mí no me lo pareció tanto, puesto que el Barça ni mereció perder (autogol de Alba), ni era la primera que Messi o los brasileños no jugaban tras las vacaciones de Navidad. Para lo único que sirvió fue para tapar la derrota del Madrid en Valencia. Además, sólo una semana después, el Barça hizo su primer gran partido de la temporada, el 3-1 al Atlético, ya con el once que se recita de memoria a partir de entonces y que sólo alterna a los porteros por competiciones. Desde ese 11 de enero, la trayectoria es bien conocida: un empate (Sevilla, 2-2), una derrota (Málaga, 0-1) y 17 victorias hasta cantar el alirón. No, Luis Enrique lo tenía claro desde el principio. Otros quizá no tanto.
(Foto/Autor: Messi y Rakitic festejan uno de los goles contra el Levane en Liga/fcbarcelona.es)

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