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Madrid no puede mirar al Barça por encima del hombro

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Hace mucho tiempo que el Madrid no puede mirar al Barça por encima del hombro. Y eso duele, y mucho, en la capital, créanme, que lo sé por experiencia. El Madrid puede hacerlo con el resto de equipos del mundo, pero no con el Barça. Hace 25 años lo podía hacer y con razón. Pero ahora ya no. Por si no se han dado cuenta aún, el Madrid se ha convertido en el Barça de los años setenta y ochenta del pasado siglo, aquel equipo que ganaba una Liga muy de vez en cuando mientras su rival se hartaba de coleccionarlas. Los papeles de ambos clubes se han cambiado. Ahora el Madrid es el que se consuela con conquistas menores, como pasa con el baloncesto. Cada cual es muy libre de celebrar lo que le dé la gana. También uno del Barça puede decir orgulloso que ni juntando las Copas de Europa que tiene el Madrid en fútbol y baloncesto (19), llega a alcanzar las que el Barça posee sólo en la sección de hockey patines (21). O que sumadas todas las de la entidad azulgrana (38, porque cuento la UEFA Youth League del año pasado) dobla a las que ha conquistado el club blanco.

Ahora que el Barça gana ligas como churros (más de la mitad de las que se han disputado en los últimos 25 años) y que el saldo general de títulos ha vuelto a igualarse a 79 (lo siento, yo sí cuento las Copas de Ferias, porque son oficiales, tan válidas o tan verbeneras como las ánforas de las primeras Copas de Europa del Madrid, una competición que se jugaba por invitación y sólo había que salvar tres eliminatorias antes de la final ante rivales de tanto fuste internacional como ServetteNiza o Royal Antwerp), conviene recordar también que el club azulgrana tiene en sus vitrinas más títulos europeos que el Madrid (15-14) y sólo uno menos a nivel internacional (17-18).

La añeja chulería de la afición madridista no tiene ninguna razón de ser, pero la siguen ejerciendo, no crean. Igual que siguen confiando en las operaciones de remontada, en los clavos ardiendo, en los espíritus de Capello, MijatovicJuanito o en las teorías conspirativas del Villarato. Cualquier día a los aficionados del Madrid les dirán que los duendes, hadas o reyes magos existen y se lo creerán. Mejor para nosotros y peor para ellos. Se agarran a cualquier cosa con tal de conservar una posición de privilegio que han perdido, no ya este año, ni el anterior, ni en la última década, sino desde hace 25 años. El Barça es, posiblemente, como diría el anuncio, el mejor equipo del mundo y con seguridad el único que puede mirar de tú a tú al Madrid en todo (palmarés, recursos, seguidores, etc.) y eso, créanme, no hay madridista que lo soporte.

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