class="post-template-default single single-post postid-2026 single-format-standard header_3 nav_bar_static preloader wpb-js-composer js-comp-ver-4.7.4 vc_responsive">

Martínez Munuera y la vista de lince de su asistente le regalan tres puntos al Real Madrid

Facebooktwitterredditlinkedin

La última Liga que ganó el Barça se decidió por sólo dos puntos. La anterior que se llevó el Atlético (ilegalmente, por un tanto mal anulado a Messi) por tres, igual que la del primer año de Guardiola, cuando su equipo sufrió hasta el final la persecución implacable de los de Pellegrini. Quiero recordar estos últimos y recientes finales de Liga porque Martínez Munuera y la vista de lince de su asistente Canales Cerdá le acaban de regalar tres puntos al Real Madrid. El mismo juez de línea que vio fuera de juego en el gol de El Arabi, no lo apreció de Isco en la jugada del tanto del Madrid. Cuando lean esto, la maquinaria propagandista del club blanco ya llevará puesta en marcha varias horas y habrán aparecido penaltis en el área del Granada como setas después de un día de lluvia, pero la realidad tozuda es que el Madrid ganó por un tanto ilegal y al Granada le anularon otro que era completamente legal. Son tres puntos que pueden valer una Liga para el Madrid y un descenso para el Granada, que puede echarlos de menos al final de curso. Ya en la primera jornada, al Sporting tampoco le dieron válido un gol que nadie podrá decir con seguridad que no entró. Pero, ya saben, en caso de duda, hay que barrer para casa. Si Martínez Munuera y Canales Cerdá hacen lo del Bernabéu en el Camp Nou, se harían de inmediato más famosos que Pierluigi Collina. Como lo ha hecho donde lo ha hecho, pueden estar tranquilo, que sus nombres quedarán pronto en el olvido.

Martínez Munuera y la vista de lince de su asistente le regalan tres puntos al Real MadridMartínez Munuera y la vista de lince de su asistente le regalan tres puntos al Real MadridDurante un tiempo (no sé si siguen haciéndolas porque no compro los periódicos), la Prensa de Madrid solía llevar una clasificación paralela a la oficial, que llamaban de la Otra Liga, en la que restaban o sumaban puntos a los equipos en función de los supuestos errores arbitrales cometidos. Su intención era demostrar que los colegiados ayudaban al Barça. Ya saben, el famoso Villarato. A mí me hacía mucha gracia, porque nunca lo conseguían. Ni haciendo trampas, claro. Mirabas la clasificación al final de la temporada y casi siempre salía que el Madrid tenía más puntos de los que debía. La Prensa de Madrid nunca ha conseguido demostrar con números su teoría del Villarato. ¡Ni con árbitros madridistas! Imagínense lo que sería el campeonato con árbitros imparciales. Por lo que se está viendo en este inicio, estoy 100% con Simeone: veo la Liga peligrosamente preparada para el Madrid. El calendario, las designaciones arbitrales, el chorro de penaltis no pitados, la sanción a Piqué, un triunfo blanco en siete años…

Mi teoría, ya la saben, es que para el Barça es más difícil ganar una Liga que una Champions. No tengo ninguna duda de que ésta será la más difícil de ganar en mucho tiempo. No creo en la justicia arbitral, igual que no creo en la justicia en general, ni siquiera en la poética ni en la divina. No porque los árbitros no puedan equivocarse a la hora de señalar un fuera de juego, un penalti o anular un gol. El ser humano no es infalible. Al contrario. Pero a la hora de invalidar o dar validez a los goles del Bernabéu, si estuvieran ayudados de la técnica, los árbitros tendrían infinitamente menos errores, por lo menos en las jugadas de valor gol. Además, apenas se perderían unos segundos de partido, no más de los que se esfuman muchas veces cuando tiene que ser atendido un jugador o hay una trifulca. Acabar con este tipo de polémicas en el fútbol sería relativamente sencillo. Pero me da que algunos no quieren acabar con ellas porque siempre sacan tajada.

Facebooktwitterredditlinkedin