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Mejor las decepciones al principio que no al final

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El Barça cayó en el primer partido de Liga en San Mamés (1-0). Creo que no lo mereció y que lo más justo, dadas las claras ocasiones azulgranas (sobre todo, 2 palos de Suárez y Rafinha), habría sido un empate. El juego fue pobre en el primer tiempo, pero los de Valverde tuvieron el control en el segundo. Faltó profundidad, eso sí, y algo más de pujanza en ataque, pero para ser el primer partido oficial, tras una corta y muy loca preparación (el equipo visitó 3 continentes para jugar sólo 5 encuentros), creo que la actuación no fue como para rasgarse las vestiduras. En cualquier caso, es mejor que las decepciones lleguen al principio y no al final de la temporada, como ha sucedido en las 2 últimas campañas. 

Cierto que había mejores expectativas, sobre todo, por el buen desempeño frente al Nápoles en el último ensayo en Estados Unidos (0-4). Allí el tridente formado por Griezmann, Suárez y Dembélé se salió, pero estuvo apoyado por una línea media novedosa, dinámica y muy joven (Aleñá, De Jong y Sergi Roberto) que presionó muy bien y bailó a los de Ancelotti. Creo que con buen criterio, Valverde apostó en San Mamés por el mismo equipo, porque, como digo, había funcionado muy bien contra el Nápoles. Las líneas estuvieron muy juntas en todo momento, se salió muy bien de la presión y se atacó con peligro. 

Nada de esto se vio en el primer partido de Liga. Volvieron las perdidas de balón tontas ante la presión del rival (así llegó la primera ocasión de Williams), el juego demasiado horizontal y el poco riesgo en ataque. Pareció que el dinamismo que se observó en el equipo en Estados Unidos desapareció como por arte de magia. Es evidente que faltó juego, pero creo que el mal resultado es más achacable al excelente golazo de Adúriz (un gran nueve suplente, algo que cada temporada echo de menos en el Barça desde la época de Larsson) y a la corta preparación del equipo (creo que ninguno del Barça había jugado ni siquiera un partido completo) que a otra cosa. En cualquier caso, esta pequeña decepción llega en la Liga, una competición con mucho margen de recuperación. No es el comienzo ideal, está claro, pero la última vez que el Barça comenzó la Liga perdiendo (1-0 contra el Numancia), en el inicio de la era Guardiola, al final acabó alzando el título. Una de las cosas muy buenas del equipo de Valverde es que siempre se ha rehecho bastante bien tras una derrota. Contra el Betis no estarán ni Suárez, ni Messi, ni Dembélé, todos lesionados. Es probable que veamos otro ataque inédito liderado por Griezmann, quizá acompañado por alguien de la cantera como Abel Ruiz y Carles Pérez. No sé qué hará Valverde, si apostará de nuevo por el centro del campo de San Mamés o volverá a confiar en Busquets y Rakitic. Vidal y Arthur ya tienen entrenamientos y quizá cuenten con minutos, pero no creo que partan de salida. En fin, a mí me gustó mucho ese centro del campo joven y experimental y le daría continuidad. Creo que tiene mucho futuro. Pero, desgraciadamente para mí, no soy el entrenador del Barça.

Rafinha, uno de los mejores en San Mamés/fcbarcelona.es

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