class="post-template-default single single-post postid-32158 single-format-standard mmm mega_main_menu-2-1-2 header_3 nav_bar_static preloader wpb-js-composer js-comp-ver-4.7.4 vc_responsive">

Messi alcanzó su gol 700 en el 2-2 ante el Atlético

Facebooktwitterredditlinkedin

Fue con un sublime Panenkazo en un penalti que le hicieron a Semedo. Messi alcanzó su gol 700 (630 en el Barça y 70 con Argentina) en el 2-2 ante el Atlético. El empate deja la Liga en las manos del Real Madrid, que sólo podría perderla a partir de ahora. Quedan 5 partidos, pero el objetivo ya no es el título. El verdadero objetivo es formar un equipo en este mes y pico que falta para la Champions. Con la plantilla que teníamos no daba para ganar la Liga. Habría sido necesario que Setién dosificara a sus jugadores, pero en lugar de eso los ha ido quemando poco a poco. A la mitad del segundo tiempo contra el Atlético, Messi no podía ni con las botas. No ha tenido ni un descanso en los primeros 6 partidos. Y eso que llegaba tocado. Luis Suárez, que había estado meses lesionado, más de lo mismo. Mientras tanto, jugadores se supone que más frescos físicamente como Griezmann y Braithwaite han estado calentando banquillo en los últimos partidos. Si alguien lo entiende, que me lo explique. 

Decía estos días Menotti que «Messi se está cansando de ser Messi». Y tiene razón. El argentino forzó el autogol de Diego Costa desde el córner para el 1-0, marcó el 2-1 de penalti, puso a prueba a Oblak en alguna ocasión y de nuevo fue el único, junto al chaval Riqui Puig, que puso algo de clarividencia al ataque del Barça. El nivel del argentino contrasta sobremanera con lo que tiene alrededor. Pero a la mitad del segundo tiempo estaba fundido y, además, frustrado. Sobre todo con el árbitro, Hernández Hernández, ese que os acordaréis nos mangoneó un gol que había entrado medio metro en la portería del Betis o que expulsó a Sergi Roberto en el Clásico de 2018 (2-2) en el Camp Nou. Además, en la sala del VAR estaba otro árbitro, Mateu Lahoz, que ya nos birló la Liga de 2014, justo contra el Atlético de Madrid. Lahoz decidió que Ter Stegen se había adelantado unos centímetros de la línea de gol y ordenó a Hernández Hernández que había que repetir el lanzamiento del penalti que el alemán le había parado a Diego Costa. Luego, claro, no se chivó de que Carrasco se tropieza él mismo con sus piernas en la jugada del segundo penalti tras un ligerísimo toque de Semedo, que hace todo lo posible por no tocarle. Hace tiempo que los árbitros decidieron que esta Liga no sería para el Barça y para ello están de muestra los partidos contra el Granada, Levante o Real Sociedad, por ejemplo. Al Barça, el equipo que más ataca y domina los partidos en campo rival, le han pitado 7 penaltis en contra, por sólo 6 a favor. El Madrid no tiene este saldo negativo, sino muy positivo: +5, producto de sus 7 penaltis a favor y sólo 2 en contra. Desde que se reanudó la competición no ha habido una sola consulta al VAR que haya perjudicado a los blancos. En cambio, las decisiones de los árbitros, tanto en el campo como por la televisión, ya le costaron al Barça la Supercopa, la Copa del Rey y ahora la Liga. 

Lo mejor del partido contra los rojiblancos fue la confirmación de que en Riqui Puig hay un jugador muy válido para el primer equipo. No para que ahora vaya ser titular indiscutible de la noche a la mañana, pero para que pueda ir haciéndose su hueco como antaño se lo hicieron Xavi o Iniesta. Mostró desparpajo, calidad y valentía, sobre todo. Parece el único soplo de aire fresco, de energía y de vitalidad en un equipo que parece mortecino por momentos, con muchos jugadores por encima de los 30 años a los que les cuesta adaptarse a un ritmo alto de partido. Y más ahora, con el calor que hace y en plena pretemporada. A pesar de todo, creo que el Barça estuvo más cerca de ganar al Atlético que de perder. Fue un buen test para la Champions, donde los rojiblancos son tan favoritos como cualquiera. Como digo, a partir de ahora, Setién debe aprovechar lo que queda de curso liguero para dar forma al equipo que quiera, me da igual que sea con 3 centrales o seudocentrales o con 2, con 2 delanteros y 4 centrocampistas o con 3 y 3, con Griezmann en el tridente o sin tridente, pero que sea reconocible, sobre todo para los propios jugadores, que necesitan la seguridad de conocer bien a quien tienen de compañero. La Champions de agosto será como un gran torneo de verano. Quien sea capaz de ganar 4 partidos (o puede que ninguno pues podrían dirimirse todos por penaltis, aunque sea difícil) se apuntará este título. Ahí sí que hará falta tener un equipo bien cohesionado, con la solidaridad y automatismos necesarios, con las ideas bien claras y no tanto una plantilla bien confeccionada. A ver si es capaz Setién de hacer algo más palpable y concreto que avale tanta palabrería barata y vacía como la que nos está ofreciendo a los aficionados.  

Facebooktwitterredditlinkedin

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies