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Messi arranca, se exhibe y el Barça golea al Valladolid (5-1)

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Messi ha arrancado la temporada tarde, debido a varios problemas físicos, pero, como el mismo Barça, va tomando velocidad de crucero. Marcó ante el Sevilla, repitió en Éibar, volvió a ver puerta ante el Slavia y firmó un doblete ante el Valladolid (5-1). Para un jugador cualquiera, marcar 5 goles en 4 partidos sería una heroicidad. Para Messi es una rutina. Por algo tiene ya 6 Botas de Oro. La grandeza de Messi podría explicarse perfectamente con números, inalcanzables para cualquier jugador de la historia, pasada, presente o futura. Sin embargo, para mí lo que hace grande a Messi es su capacidad, partido tras partido, de asombrar al mundo con su juego. Sus regates, sus amagos, sus controles, sus asistencias, su magia no tiene parangón en toda la historia del fútbol. Para él es igual si tiene en frente al Valladolid o al Real Madrid, precisamente el rival que le tocaba para esta nueva exhibición si no se hubiera aplazado el Clásico (y todos sabemos la razón). Lo que ocurre es que es humano. Y como humano, no es infalible. No siempre puede estar a su máximo nivel. Además, los años no pasan en balde. Como dice Guardiola, si Messi corriera como en su primer año en el Barça, se lesionaría cada 3 meses. 

Messi no necesita correr para exhibirse. Como él mismo dice, cada vez regula y se piensa más sus apariciones en el partido. Cada vez tiene un conocimiento más profundo del juego y sabe que su fútbol necesita de un equipo que corra, que sea solidario y que le haga el trabajo sucio para que él pueda poner lo que le falta, que es la brillantez y contundencia de cara a la portería contraria. Apenas había aparecido Messi en el partido contra el Valladolid cuando se llevaba casi media hora. El equipo no le encontraba y él parecía apático, desconectado. Lenglet había marcado con fortuna a los 2 minutos en un córner y el Valladolid había empatado a los 14′ en un mal rechace, esta vez desafortunado, de Ter Stegen. Parecía que el partido podía complicarse, por la buena disposición defensiva del Valladolid y el gran entusiasmo que le había proporcionado el empate. 

Sin embargo, Messi resolvió el atasco de su equipo con un pase medido a la carrera de Vidal, titular en el mediocampo en lugar de Arthur, que tuvo descanso. El chileno atacó el balón en la posición de nueve y marcó un gran gol. Siempre he dicho que la fe y el coraje de Vidal son necesarios en este equipo. No de titular indiscutible, pero sí en determinados partidos. El 2-1 tuvo continuación cinco minutos más tarde con el 3-1, el gol número 50 de falta del argentino. «¡¡¡Messi, Messi, Messi!!!», coreó de inmediato la grada como homenaje y como reconocimiento, una vez más, de su genio. La afición del Barça estará eternamente en deuda con este jugador. No contento con esto, ya en la segunda parte, marcó el 4-1 en otra jugada mesiánica: control orientado con el muslo de un melón que le mandó Rakitic y disparo cruzado sin pensarlo dos veces. La economía de gestos del crack azulgrana es algo que ven hasta sus propios rivales. El defensor no llega porque cualquier jugador necesita varios segundos en ejecutar esa acción. Messi sintetiza y lo hace en unas décimas. Imposible contrarrestarlo. Nada en Messi es adorno, superficialidad. No hay una bicicleta de más o un taconcito que no vaya a ninguna parte. Todo es sustancia. El argentino cerró su enésima exhibición con otro pase magistral para que su amigo Luis Suárez cerrara la goleada. Entre medias, como digo, caños, regates o pases entre las piernas sólo al alcance de los jugadores grandes de verdad. También le dio un gol medio hecho a Ansu Fati, titular por Griezmann, pero el canterano, que no jugaba desde hace un mes, lo falló. Normal. Ansu Fati no es ni será Messi. Messi siempre ha jugado su propia liga. Que tenga algún trofeo de más o de menos, colectivo o individual, no importa. Es el más grande de todos los tiempos, porque esta misma exhibición la ha repetido una y mil veces ya en todos los campos y ante todos los rivales del mundo. 

Messi celebra con Alba uno de sus goles/fcbarcelona.es

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