class="post-template-default single single-post postid-31475 single-format-standard mmm mega_main_menu-2-1-2 header_3 nav_bar_static preloader wpb-js-composer js-comp-ver-4.7.4 vc_responsive">

Messi ensaya para la final de Copa mientras el Madrid abochorna de nuevo

Facebooktwittergoogle_plusredditlinkedin

Mientras el Madrid abochorna de nuevo a su afición con una nueva derrota en el Bernabéu (0-2 ante el Betis), el Barça de Messi ensaya para la final de Copa con un empate ante el Eibar (2-2). Ni Lopetegui ni Solari ni Zidane han logrado reconducir la marcha de un equipo que ha dado disgustos a los suyos prácticamente cada semana desde el inicio de la campaña, con la humillante derrota ante el Atletico (2-4) en la Supercopa de Europa. El Madrid ha perdido 18 partidos de los 57 que ha jugado este curso. Una barbaridad que no recuerdo en todos mis años de aficionado al fútbol. Su temporada es comparable a las peores de etapa oscura de Gaspart en el Barça, para que me entendáis los culés. En cambio, el Barça cerró una Liga en la sólo ha caído 3 veces (1 de ellas en Vigo, ya con el trofeo en la mano) y en la que ha sacado 11 puntos al segundo y 19 al tercero, el Madrid. Nunca el equipo blanco, humillado también en Copa y en Champions en su estadio, había estado tan lejos de los azulgrana, que podrán redondear otra gran temporada si le ganan este sábado (21:00) la final de Copa al Valencia

Los culés todavía tenemos una semana para ilusionarnos con el partido más bonito de jugar de todo el curso, a decir de todos los aficionados españoles, independientemente de los colores. Sé que en otras partes del mundo, los hinchas del Barça están más pendientes de las competiciones internacionales que de las locales, pero mientras no haya una verdadera liga europea, el mejor equipo de cada país es el que gana su competición doméstica. Si además lo adorna con la Copa, pues es doblemente mejor. El City de Guardiola, por ejemplo, ha sido superior a todos sus rivales en Inglaterra, porque ha ganado cuatro títulos: la Premier, la FA Cup, la Copa de la Liga y la Community Shield. Sin embargo, la final de la Champions la disputarán el segundo de Inglaterra, el Liverpool, contra el cuarto, que es el Tottenham, precisamente el equipo que eliminó al City. El equipo de Klopp ha estado peleando hasta el final por el título, pero para que os hagáis una idea, el de Pochettino ha hecho una liga parecida a la del Madrid, porque ha perdido nada menos que 13 encuentros. «Me encanta ganar la Champions, pero ganar todos los trofeos en Inglaterra es más difícil», dijo Guardiola tras su éxito. Y tiene toda la razón. 

La derrota de Liverpool, como la de Roma, perseguirá al Barça de Valverde mientras no logre ganar la Champions, pero es totalmente injusto que se mida a este equipo simplemente por estos dos malísimos resultados y no por los cientos buenos que ha tenido. El partido en Eibar dejó la buena noticia de que Messi, con 36 goles, casi se asegura su Sexta Bota de Oro, pues Mbappé tendría que hacer 5 goles en el último partido que le queda de la Liga francesa. El argentino empató el tanto inicial de Cucurella tras una asistencia de Vidal a lo Iniesta (el que decían no encajaba en la filosofía del Barça). Y luego recibió un gran pase de Rakitic para superar con una preciosa medio cuchara a Dmitrovic. La mala noticia es que Cillessen falló en los 2 goles del Eibar. Y será el títular en la final de Copa. Valverde sacó al que posiblemente sea su once inicial el sábado. Queda la duda de si podrá repetirlo, porque Semedo sufrió un golpe en la cabeza al final de la primera parte y fue trasladado a un hospital. Los médicos recomiendan en estos casos un periodo prudente de descanso. Si no juega Semedo, quedan 2 opciones, sacar a Wagué, el senegalés del filial, como hizo el técnico en Ipurúa, o retrasar a Sergi Roberto y meter a Aleñá. No parece que Coutinho ni mucho menos Dembélé estén en condiciones de ser titulares en Sevilla el próximo sábado. El Barça llega muy justo de efectivos al último partido del año. Debutó otro chaval, Carles Pérez. Tampoco llega con mucha moral. Y su juego, como se vio de nuevo ante el Eibar, todavía se resiente ante equipos muy intensos y que le presionan muy arriba. El Valencia no es precisamente de estos equipos, porque prefiere esperar y salir a la contra, pero también puede hacerlo en algunos momentos. En cualquier caso, no creo que el Barça sea favorito en esta final de Copa. A ver si hay suerte y se consigue el quinto título seguido y el segundo Doblete consecutivo, pero no será nada fácil. En cualquier caso, hay aficionados de otros equipos que estaban deseando que terminase la temporada desde marzo y al fin han suspirado aliviados cuando ha terminado para ellos. Nosotros vamos a llegar casi a junio todavía con ilusión de llevarnos otra gran alegría. Me parece que hay una grandísima diferencia.  

Messi supera a Dmitrovic en el primer gol del Barça/fcbarcelona.es  

Facebooktwittergoogle_plusredditlinkedin

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies