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Messi llenará Wembley cinco años después

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Hace cinco años en Wembley, en la final de la Champions contra el Manchester United, Messi dejó para la historia una de sus celebraciones más recordadas. La tenéis arriba. Fue la del segundo gol, el que deshacía el empate alcanzado por Rooney tras el primer tanto de Pedro. Messi y todos los aficionados sabíamos que su latigazo desde fuera del área era decisivo en el devenir de la final, pues la superioridad del Barça era incontestable en el juego, pero no en el marcador. Ya con ventaja, llegó luego el gol de Villa que sentenciaba el título, el segundo que conquistaba el club azulgrana en ese mismo escenario tras el pionero de 1992. Messi enloqueció tras marcar y se fue directamente al córner después de saltar un micrófono como si fuera la valla de una carrera de obstáculos antes de dar una patada al banderín y de que Alves se colgara de su espalda. El argentino gritaba con entusiasmo y la grada le imitaba con la misma pasión o viceversa. Cinco años después, Messi llenará Wembley de nuevo. Esta vez para el tercer partido de la International Champions Cup. La pasión que despierta en la grada es la misma o mayor que entonces.

Las 90.000 entradas se agotaron en la primera hora que se pusieron a la venta a principios de junio. Será dificil que el Barça gane el torneo, pues debería imponerse al Liverpool (18:00 hora española) por 4 o más goles para superar al PSG de Emery, que triunfó en sus tres partidos con una diferencia de goles de +8, pero eso es lo de menos. No creo que a nadie le diese por celebrarlo. Lo que sí está asegurado es el espectáculo, porque el Liverpool de Klopp, como hacía con su anterior equipo, el Borussia Dortmund, planteará un partido más abierto y con más ida y vuelta que los dos anteriores. La gente no tardó nada en llenar Wembley para este amistoso porque la promesa de buen juego y goles está casi asegurada.

En este territorio, quizá el más romántico del fútbol mundial, debería estar vetado que jugasen equipos a los que sólo les interesa ganar por encima de divertir. En Wembley se han disputado 7 finales de Champions y 1 de un Mundial, el del 66, y en su césped han triunfado el Milán de Rivera (1963), el Manchester de Bobby Charlton (1968), el Ajax de Cruyff (1971), el Liverpool de Dalglish (1978) y los Barça de Koeman (1992) y Messi (2011). El último triunfo fue del Bayern de Robben y Ribery en 2013. Ya incorporados a la causa Busquets y Mascherano y con todos los internacionales, a excepción de André Gomes y Umtiti (porque Digné sí está en la convocatoria) y, por supuesto de Neymar y Rafinha, que están en los Juegos (0-0 en el debut ante Sudáfrica), es posible que se vea un Barça más reconocible en su alineación, ya que en el juego no ha habido apenas diferencias en los dos partidos anteriores. Alba se pierde el partido por gastroenteritis y Marlon, la sensación ante el Leicester, tampoco estará porque se fue a Brasil para arreglar su visado. Así pues, del filial sólo viajaron Cámara, que muy posiblemente repita como titular, Alfaro (un extremo que procede del Alcoyano muy eléctrico, tipo Pedro, a quien se parece en su juego) y Mújica, el joven delantero canario de 17 años que ya marcó el 4-2 ante el Leicester. Para todos ellos será una nueva oportunidad de destacar en este atractivo partido en el que Luis Suárez se enfrenta por primera vez a su exequipo.

(Foto/Autor: Messi celebra el 2-1 con rabia en la final de Champions de 2011/fcbarcelona.es)

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