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Messi, Neymar, Rafinha, Iniesta, Alba y Arda entierran hasta otra el caso Piqué

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Los goles de Messi, Neymar, Rafinha, Iniesta, Alba y Arda entierran el caso Piqué, por lo menos a ojos barcelonistas, hasta que se dispute el próximo partido de la Selección en Alicante. Quedan dos meses y ya hay gente organizándose para recibirle con otra pitada. No sé por qué me da que Piqué no jugará ese partido, así que me atrevería a recomendarles que no malgasten su tiempo. Según Alfonso Pérez, el tema de Piqué tendría una solución muy sencilla: decir públicamente que se siente español y catalán. Piqué no lo hará porque no lo siente, según el madridista. Debe ser que Alfonso tiene algo de experiencia en estos asuntos sentimentales. Una noche se acostó madridista y al día siguiente se levantó azulgrana «de toda la vida». Sí, como por arte de magia. Fue cuando fichó por el Barça, que pagó al Betis 2.500 millones de las antiguas pesetas (15 millones de euros). Esa cantidad, hace 15 años, en el año 2000, era una pasta. El gran Ronaldo, para que se hagan una idea, costó lo mismo cuando llegó del PSV. A Alfonso le pusieron una cláusula de 15.000 millones de pesetas (90 millones de euros). Como si fuera un crack mundial.

Messi, Neymar, Rafinha, Iniesta, Alba y Arda entierran hasta otra el caso PiquéY resultó un fracaso absoluto. En dos temporadas no llegó a jugar ni 30 partidos y sólo marcó dos goles, ambos a la Real Sociedad en Anoeta, en un 0-6 sin pena ni gloria. Alfonso representa lo peor de lo que yo llamo la época oscura de Gaspart. Aconsejado por Serra Ferrer, el entonces presidente malgastó los 10.000 millones de pesetas (60 millones de euros) de la fuga de Figo en Overmars, Petit, Gerard, Dutruel y el citado Alfonsito. La criatura le pidió a Núñez un pin cuando era adolescente y eso, para Gaspart, significaba que era del Barça desde pequeñito. Alfonso se cambió las botas blancas que siempre lucía por unas doradas el primer día que pisó el Camp Nou. «Es el color del centenario», dijo. Me gustaría mucho preguntarle a Alfonso si sintió alguna vez los colores azulgrana y si los defendió como ha hecho Piqué con la Selección, con la que ha ganado un Mundial en 2010 y una Eurocopa en 2012 sin perderse ni un solo minuto en ambos torneos. Sergio Ramos dice que prefiere ganar la Champions con el Madrid a un Mundial con España, pero él sí que es muy patriota y siente en el corazón los colores de la Selección. Luego se hace el ridículo en Brasil y no pasa nada. Piqué es el que paga el pato y el que merece los pitos: ¡ha bromeado en la celebración del triplete!, ¡se ha acordado del Madrid!, ¡eso es inconcebible! Muchos madridistas piensan, y así lo sienten, que la Selección de este país es el Real Madrid. Pues que lo digan, como dice Alfonso: así Piqué sabrá de verdad para quién juega.

Lo de Piqué da tanto juego, ya lo habrán observado, porque durante el parón internacional, los madridistas sólo han podido llevarse a la boca un triste gol de Gareth Bale a Chipre. Cristiano nunca llegará a ser Messi, por mucho que se entrene, igual que Isco nunca llegará a ser Iniesta, por mucho que los comparen. Y eso es muy duro de digerir. Vuelvo al principio. Messi se ha lucido con Argentina marcando tres goles. Neymar y Rafinha, que debutaba con Brasil, han hecho otros tres entre los dos. A Iniesta le aplaudieron en Macedonia (paradójico el contraste con su compañero) y entre él y Alba ventilaron el decisivo partido de España contra Eslovaquia. Arda también se rodó y marcó con Turquía. En fin, que los del Barça pueden seguir presumiendo de jugadores incluso cuando no juegan con su equipo de toda la vida. No como otros patriotas.

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