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Messi se vengó de la Juventus (3-0)

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Messi no tuvo suerte en el doble enfrentamiento de la pasada Champions. Algunas de las pocas ocasiones que fabricó en esa eliminatoria se escaparon por poco. Una vez puso a Iniesta mano a mano con Buffon, que evitó un gol cantado, y varios remates se le fueron por los pelos o los paró el portero, tanto en la ida como en la vuelta. Esta vez Messi se vengó de la Juventus (3-0) con un nuevo ejercicio de su precisión acostumbrada. En Argentina y otras partes hablan de Dybala como su sucesor y en aquella victoria en Turín, también por 3-0, lo pareció. Marcó 2 goles en remates muy parecidos a los que realiza el crack azulgrana. Cuando remata Messi no remata por rematar, como hacen algunos (Cristiano la mayoría de las veces, por ejemplo), sino que siempre va buscando las esquinas. Así fue en los dos goles que le hizo a Buffon, al que nunca había marcado. A punto estuvo de convertir un tercero, pero el palo y la espalda del meta italiano lo impidieron.

Messi no necesita que le fichen jugadores, a ver si lo entienden muchos seguidores azulgrana con los que discuto, de forma amigable, en las redes sociales. Lo único que necesita Messi para desplegar su mejor versión es un equipo que le respalde y que entienda su juego. Da igual los nombres que tenga. Para mí, mejor que no tengan mucho, porque así serán más baratos (tipo Semedo o Umtiti). Y eso pasa tanto en el Barça como en Argentina. Si en el minuto 44 Piqué no hubiera seguido insistiendo en la idea de sacar el balón jugado desde atrás, si Dembélé no hubiera hecho un control orientado con el pecho y se la hubiera pasado rápidamente eliminando hasta 3 jugadores y si Suárez no le hubiera devuelto una buena pared, Messi no saldría hoy en las portadas de la Prensa de medio mundo. Messi es el mejor jugador del mundo y de la historia, pero incluso él no sería nada sin un equipo detrás. Y lo que le ocurre con Argentina tiene que ver con eso. Si tu a Messi le das 10 balones en una situación ventajosa del juego (como ocurre con el ajedrez), sabes que en 8 o 9 por lo menos va a crear peligro y en más de la mitad será gol sí o sí. El 2-0 lo fabricó el argentino con una internada por la derecha, recordando quizá su debut en el Gamper de 2005 contra el mismo rival, y lo culminó Rakitic, aprovechando el rechace de la defensa. Y el 3-0 llegó tras una gran jugada y un pase de Iniesta en la que Dembélé hizo de factor de distracción para la zaga con su veloz desmarque cruzado. Messi sería en un equipo de arquitectos el que pone el toque de distinción, el que firma la obra, porque es un genio del fútbol, pero en soledad no podría derrumbar un edificio como la Juventus, a veces de hormigón armado, que Allegri lleva construyendo desde 2014.

Para eso se necesita una buena versión de Ter Stegen (fenomenal otra vez, 4 partidos a cero), también de los centrales, sobre todo de Umtiti (infranqueable, un coloso), de los laterales (Alba más ofensivo y Semedo más defensivo, porque tenía un buen toro como Douglas Costa), de los centrocampistas (los mismos de siempre, Busquets, Rakitic e Iniesta, pero colocados de forma ligeramente distinta y con distinta elaboración del juego, más pausada, con más toque) y de los delanteros que le acompañaban en el ataque. Suárez se dejaba caer de vez en cuando por la izquierda y Dembélé actuó por la derecha para dejar paso libre a Messi por el centro o por donde quisiera moverse. Para eso es el que manda. Claro que la Juventus tuvo sus opciones de meterse en el partido o de haber conseguido algún gol. Exactamente como las tuvo el Barça en aquella eliminatoria del año pasado. Esto no significa que el Barça esté 3 peldaños por encima de la Juve, ni siquiera que no pueda caer eliminado por este mismo rival si se encuentran más adelante. Lo único que me dice a mí este 3-0 es que entre los grandes equipos, estas diferencias pueden surgir en cualquier momento. Depende de que tengas un buen día o un mal día. Pero ese 3-0 también me dice que este Barça, aún sin Neymar y con Dembélé en periodo de rodaje, sigue siendo tremendamente competitivo. De momento, ya en el primer partido, tiene muy encarrilada la clasificación para los octavos. Y lo más probable es que sea como primero de grupo.

(Foto/Autor: Messi celebra uno de sus goles/fcbarcelona.es)

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