class="post-template-default single single-post postid-6005 single-format-standard mmm mega_main_menu-2-1-2 header_3 nav_bar_static preloader wpb-js-composer js-comp-ver-4.7.4 vc_responsive">

Messi solo frente a todo Chile: así es imposible que gane

Facebooktwitterredditlinkedin

La imagen que tenéis arriba se ha hecho viral en las redes. Puede que muchos de vosotros la hayáis visto ya. Parece tomada desde la grada. Muestra a Messi solo frente a todo Chile. Así es imposible que gane, claro. No es un montaje de fhotoshop. El momento es real y se puede comprobar, si tenéis curiosidad, viendo el vídeo de la jugada. Ocurrió en el minuto 72 de la final de la Copa América. Messi recibe el balón en torno al círculo central y avanza rodeado de los nueve jugadores chilenos de campo, ya que Marcelo Díaz había sido expulsado en el minuto 28. El único que no aparece en la imagen es el portero Bravo. Para atacar, el capitán de Argentina sólo tiene la ayuda de Agüero, que está fuera de foco en la posición de extremo izquierdo. Cuando la jugada avanza, también se incorpora el lateral Mercado por la parte derecha. La soledad de Messi es significativa. Habla de la diferencia que existe entre un equipo solidario y muy trabajado como es el chileno y la reunión de buenos jugadores coronada por el mejor del mundo que es Argentina. Por mucho que se empeñe (y lo hizo bastante), Messi nunca podrá ganar en esas condiciones. Un buen equipo derrota casi siempre al mejor solista.

Hay mucha leyenda en torno a la figura de Maradona, pero tampoco ganó él solo la final del Mundial de 1986 y también a él le tocó perder la de 1990 desde el punto de penalti. En México, si recordáis, los goles del triunfo argentino fueron obra de Brown, tras una falta botada por Burruchaga; de Valdano, en una jugada que inicia él mismo en su propio campo y que culmina al contragolpe y de Burruchaga, el definitivo 3-2, esta vez sí, a pase de Maradona, desde el centro del campo. La asistencia está muy bien, por supuesto, pero el mérito del tanto debe ser atribuido casi por completo al delantero, que tiene que recorrerse 40 metros antes de cruzar el balón ante Schumacher. Messi, al igual que Maradona, puede ganar partidos él solo con su talento, pero para ganar campeonatos necesita de un equipo, como le ocurre en el Barça. A Iniesta, otro estupendo solista, también le acaba de fallar la Selección y el resultado ha sido quedar fuera de la Eurocopa.

Tanto Messi como Iniesta entienden perfectamente que sin juego de equipo, el triunfo final es casi imposible. Lo que ocurre es que la frustración por las finales perdidas, unida a la presión que soporta Messi desde hace años por tener que ganar algo a la fuerza con Argentina, hizo que quisiera resolver el partido en cada acción en la que le llegaba la pelota. En la jugada de la imagen de arriba, se va de hasta cuatro jugadores antes de darle el balón a Agüero, que termina disparando alto desde fuera del área en lugar de esperar a que lleguen más compañeros para atacar con más efectivos o de volver a intentar combinar con Messi. El cansancio del crack azulgrana se hizo patente a medida que avanzaba el partido, porque además recibió muchísimos golpes de los chilenos. Pagó el desgaste sufrido fallando su penalti en la tanda. Y eso que había engañado por completo a Bravo. De ahí su rabia. De ahí su frustración y sus lágrimas. Ahora en su país se están dando cuenta de que Argentina no sería nada sin Messi y hay un clamor generalizado para que recapacite su idea de abandonar la albiceleste. En cuanto vea cualquiera de esos vídeos que circulan de niños argentinos pidiéndole que no se vaya, se le ablandará el corazón. Seguro. No se puede poner la presión de ganar él solo un gran torneo con Argentina. Esa presión debe ser repartida entre todos los miembros del equipo. Sólo así podremos verle triunfar en el Mundial de 2018, donde estará su última gran oportunidad.

Facebooktwitterredditlinkedin