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Messi vuelve a ser Messi y el Barça acecha al Madrid

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El Barça consiguió la victoria más cómoda y relajada de la temporada (0-4) en Granada, una plaza difícil y en la que perdió el curso pasado por 2-0. Sentenció en la primera parte y Koeman se permitió el lujo de dar descanso a sus mejores jugadores en la segunda a la vista de lo que se ha jugado ya y lo que todavía toca por jugar. Al revés que en anteriores actuaciones, la clave del fácil triunfo estuvo en la efectividad de sus figuras. Griezmann y Messi acertaron con la primera que tuvieron, cuando hace nada necesitaban tener cuatro o cinco oportunidades para hacer un gol o ni siquiera lo hacían. Los dos goles llegaron precedidos de protestas locales. El 0-1 llegó con el francés en fuera de juego, pero habilitado por un mal despeje de Soldado. Griezmann lo hizo muy bien: controló y marcó. Luego ya veremos si lo celebramos, debió pensar. No hay ninguna duda de que el tanto es absolutamente legal, pues el pase de Busquets era para Messi y con el corte defectuoso de Soldado se inicia otra jugada. En el segundo tanto, la polémica llega por una supuesta mano (puede ser involuntaria perfectamente) en el inicio de la acción de Griezmann al contragolpe que culmina Messi con un gol muy suyo: abriéndose a la izquierda para buscar hueco a la derecha del portero rival. Como la mano de Busquets no sucede de forma inmediata al gol, el VAR no puede intervenir y el gol también es perfectamente válido. Pese a la oleada de lloriqueos que se oirán hoy por la capital, el caso es que Messi vuelve a ser Messi y el Barça acecha al Madrid. Las quejas serán otra vez para desviar la atención.  

Terceros, a solo 3 puntos de los blancos, que se quedaron a cero ante Osasuna, los de Koeman parecen haberse subido a la ola buena, la que viene liderada por su capitán, autor de dos dobletes en los dos últimos partidos y que por fin marcó de falta en su enésimo intento de esta temporada. Hasta su hijo Mateo lo celebró con júbilo desde su casa al verlo por la tele. Yo también, para qué os voy a engañar. El 0-3 significaba cerrar un triunfo importante antes del descanso y Messi estaba teniendo muy mala suerte en muchos de sus lanzamientos, que los porteros le sacaban a veces de forma casi inverosímil. Se lo merecía por el interés que estaba poniendo. A los 15 minutos de la segunda parte, Griezmann cerró la goleada a pase de Dembélé y también reivindicaba su figura, que me parece injustamente maltratada por gran parte de la prensa desde que llegó. Creo que se exagera sobremanera su presunta incompatibilidad con Messi. 

Es cierto que el argentino parece tener mejor feeling con Pedri, por ejemplo, pero de ahí a decir que Griezmann y Messi no se entienden o que se tapan el espacio va un abismo. La prueba es que el francés le ha dado dos goles al argentino en los dos últimos partidos. El partido en Granada tuvo un desenlace muy afortunado para los azulgrana, pero el comienzo no pudo ser peor. Con Lenglet sancionado, Araujo, en el calentamiento, sufrió unas molestias, y tuvo que saltar Umtiti en su puesto. Al francés, otrora un remedo en color de Puyol, se le vio por supuesto falto de velocidad y ritmo, pero suplió con experiencia y colocación sus evidentes mermas físicas. Ni recuerdo la última vez que completó un partido entero, pero debe ser como hace un año o más. Si Umtiti no sufrió, además de que Mingueza también estuvo bastante bien, fue porque el equipo se agrupó muy bien, controló el juego casi en todo momento y no dejó salir al contragolpe al Granada, que era donde podía hacer daño. Busquets recordó al jugador de su mejores días, pero sigo pensando que cuando juega Busquets el equipo inevitablemente se hace más pesado y lento en la salida de la jugada y que su puesto debería estar ocupado por Pjanic. Ahora mismo es el único jugador que me falta para completar un once que es lo mejor que puede presentar el Barça en estos momentos: Ter Stegen; Dest, Araujo, Lenglet, Alba; Pjanic, De Jong; Dembélé, Pedri, Griezmann; y Messi.

La Liga sufre ahora un parón por la disputa de la Supercopa y la Copa. El Barça, ahora que iba lanzado a por la cabeza de la Liga (el Atlético está a 4 puntos, si bien tiene 3 partidos menos), no jugará hasta el 24 de enero contra el Elche. En la Supercopa jugará este miércoles contra la Real Sociedad por un puesto en la final, que saldrá de la eliminatoria entre el Madrid y el Athletic. Como dije el año pasado, este torneo, metido con calzador en mitad de la temporada, no tiene ningún sentido, y menos ahora en plena pandemia y con la mitad del país sufriendo por el temporal Filomena. Hace un año, una derrota del todo injusta le costó el puesto a Valverde. Ahora no ocurrirá así con Koeman, incluso si se produce de forma merecida, así que yo no le daría demasiada importancia a este torneo menor y no desgastaría en exceso a los cracks del equipo. Y en el inicio de la Copa, en Cornellá, menos, por supuesto. Es la hora de que el técnico dé más cancha a los menos habituales de la plantilla. 

Messi se dispone a lanzar la falta del 0-3/fcbarcelona.com

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