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Messi y Piqué alejan al Madrid a 12 puntos e igualan el récord de la Quinta

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¡Qué gran final de Copa nos espera el 22 de mayo en el Calderón! Barça y Sevilla hicieron un ensayo en el Camp Nou en un partido que deja la Liga vista para sentencia. El trabajado triunfo (2-1) aleja al Madrid a 12 puntos y mantiene las distancias con el Atlético (ocho) con el golaveraje a favor de los azugranas. Sólo quedan 12 jornadas y el Barça podría permitirse hasta dos derrotas y un empate siempre y cuando el Atlético fuera capaz de ganarlo todo de aquí al final. Salvo debacle inesperada, la Liga será del Barça. A partir de ahora sólo queda ir tachando fechas para festejar el alirón. Además de descartar ya definitivamente al Madrid de la lucha por el título, el Barça le quitó un honor menor al equipo blanco: igualar la racha de 34 partidos sin perder de la Quinta del Buitre (temporada 1988-89). El asunto es baladí, pero el trasfondo no, porque se trata de un récord de hace casi 30 años, cuando los papeles en el fútbol español entre los dos grandes estaban cambiados: el Madrid coleccionaba Ligas con gente de la casa y el Barça fracasaba una y otra vez a pesar de sus fichajes de relumbrón. Ahora es el Barça de Messi quien manda en el fútbol español, pues se encamina casi sin oposición hacia la que sería su sexta Liga de las últimas ocho ediciones.

Como intuía en el artículo anterior, el combate entre Barça y Sevilla fue muy igualado, intenso y lleno de alternativas. Dio primero el Sevilla, con un gol de Vitolo, pero antes Luis Suárez había probado a Rico y los postes, como sucedió en el partido de la primera vuelta, habían despejado otro remate del uruguayo y un córner directo de Messi. La defensa adelantada que planteó Emery le creó bastantes problemas al Barça. Era una invitación al ataque más directo, al intercambio de golpes, algo que no interesa al equipo azulgrana, que siempre prefiere madurar los partidos difíciles. Este lo era y, cómo no, Messi apareció al rescate, no como Cristiano, que contra el Atlético sólo abrió la boca para señalar que sus compañeros no alcanzan su nivel. Tampoco su sueldo, claro. Luego dice que él sólo habla en el campo. Sí, ya se ve.

Como el día del Celta, Messi clavó una falta por toda la escuadra, con un lanzamiento preciso al lado que defendía el portero, y luego intervino decisivamente en el gol de Piqué con la asistencia para que tirara Suárez y desviara el defensa. Justo después del 2-1, Bravo evitó el empate en un mano a mano que le sacó a Gameiro y la grada se lo premió jaleando su nombre. El Sevilla mantuvo su amenaza hasta el final, pero las ocasiones de matar el partido fueron todas del Barça, que falló contragolpes muy claros. Jaime Latre se comió un penalti clamoroso de Rami a Neymar tras un regate espectacular de tacón y Luis Enrique acabó el partido con prácticamente su once de gala tras dar entrada a Alves, Iniesta y Rakitic. El único que descansó al final fue Mascherano, que no jugó ni un minuto. El jueves toca visitar Vallecas (Rayo) y el domingo Ipurúa (Eibar), dos campos donde tampoco van a regalar los puntos, así que mejor tener fresco y listo para la lucha al jefecito. Por lo que pueda pasar.
(Foto/Autor: Messi y Neymar festejan el gol del argentino/Miguel Ruiz-FCB)

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