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Muerto el Triplete, ¡que viva el Doblete!

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Sé que me repito, pero como la historia también lo hace, no tengo por qué no hacerlo yo: muerto el Triplete, ¡qué viva el Doblete! El Liverpool goleó al Barça por 4-0 y le dio la vuelta a la eliminatoria, que acabó 3-0 en el Camp Nou. Podéis agarraros a mil detalles (yo lo hago a ese gol cantado que falló Dembélé y que al menos nos hubiera llevado a la prórroga) para explicar esta doblemente dolorosa derrota, pero esto es fútbol y esto puede pasar, aun en las condiciones más imprevisibles. Creo que en el global de la eliminatoria el Liverpool fue mejor y por eso pasó a la final, como también lo fue la Roma el año pasado, pese a caer derrotada en Barcelona por 4-1. Al menos tanto el equipo inglés como el italiano tenían mucho más claro la manera de jugar. Al contrario que en la ida, creo que el Barça no estuvo tan intenso en Anfield y por ahí se le empezó a ir el partido. Tampoco estuvo tan contundente en las áreas, que es donde se decide el resultado. En el Camp Nou, quien lució fue Ter Stegen. En Anfield, uno de los héroes locales fue su portero Alisson, que le negó el gol a Messi, Alba y Suárez en ocasiones bastante claras. En cambio, el meta alemán no hizo ningún milagro, algo que sí pasó en la ida.

Valverde será de nuevo uno de los señalados por la crítica. Para mí su gran error fue seguir confiando en Coutinho, a pesar de su evidente baja forma, y no apostar por un centrocampista más que le hubiera podido dar un mayor control sobre el partido. Es muy fácil decir esto y cualquier análisis que se haga ahora, sobre todo en caliente y a posteriori, será muy injusto con el técnico. Pero es cierto que puede pasarle factura. A mí me gustaría que se la pasara más a Coutinho en forma de venta este verano, pero si no gana la Copa, puede que Valverde decida no continuar. Creo que al contrario que lo que pasó en Roma, el Barça sí tuvo más opciones de cerrar la eliminatoria, pero es cierto que nunca estuvo cómodo con la forma de jugar del Liverpool. Eso sí, el 4-0, en un despiste general tras el saque de un córner, es casi imperdonable. Creo que ese gol llegó por el recuerdo casi constante que ha habido de aquel resultado en Roma el año pasado. Los jugadores estaban en shock, porque no podían creerse que les pudiera pasar lo mismo dos veces seguidas.

Sé que ahora mismo estaréis tan tristes como yo y como cualquier culé que se precie, pero mañana o pasado ya lo veremos de otro modo. Ya os he dicho muchas veces que lograr un Triplete no es fácil. Nadie lo ha hecho 2 veces, como el Barça. Dobletes tiene bastantes más y, aunque tampoco es fácil (el Madrid no lo logra desde 1989, lleva 30 años sin celebrarlo), resulta menos complicado. Lo siento por Messi, que por él no ha quedado en intentar traer de nuevo la Champions al Camp Nou. El argentino fue fundamental en la fase de grupos (6 goles y partidazo contra el Tottenham) y luego en las eliminatorias contra el Lyon (2 goles), Manchester (2 más) y Liverpool (otros 2 más). Pero para ganar algo como la Champions, además de un poco de suerte, que en Anfield fue esquiva, Messi, como cualquiera, necesita un equipo detrás, un equipo que le volvió a fallar, exactamente como pasó en Roma. Esta vez no creo que fuese por exceso de confianza, sino por falta de fútbol y de recursos. De lo que no tengo ninguna duda es que el año que viene lo intentará de nuevo.

Messi, ante el Liverpool/fcbarcelona.es

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