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Neymar o Suárez tendrán que jugar la vuelta como Messi ante el Benidorm

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El Barça jugó frente al Villanovense con el centro del campo del filial, como apuntaba en el artículo anterior, con Gumbau de mediocentro y Samper y Kaptoum de interiores. Los tres hicieron un buen partido. Quizá el que más brilló en esta ocasión fue Samper, del que me gustó su actitud y su acierto en el pase. Parece que le va cogiendo el hilo a la posición. Siempre vi en él al futuro Xavi, pero como no espabile, llega otro que podría adelantarle en esa carrera: Kaptoum. El campo no estaba para muchas florituras (el balón botaba como un conejo), así que no pudimos ver en toda su expresión la calidad técnica de camerunés. Como era su primer partido oficial con el Barça, quizá se le vio algo más tímido de lo habitual. Aun así, mostró detalles de su gran potencial. Gumbau, por su parte, estuvo más que correcto e incluso se atrevió a buscar el gol en la primera parte en un disparo que se marchó fuera por poco. En general, el centro del campo y la defensa controlaron bastante bien el partido. El mayor defecto que yo vi fue conceder tantas jugadas a balón parado al Villanovense, pero tal y como estaba el campo, era preferible regalar algún córner o saque de banda antes que una pérdida irreparable en defensa. Estos primeros partidos de Copa siempre son difíciles. Recuerdo que en la vuelta frente al Benidorm en 2008 tuvo que jugar Messi pese a que el Barça se trajo un 0-1 de la ida (gol de Bojan). Igual deberá hacer Luis Enrique: Messi, Neymar o Suárez estarán seguro en la vuelta.

Porque si los cuatro chavales del filial cumplieron con nota (Aitor también debutó y forzó un penalti escandaloso que, cómo no, el árbitro prefirió no ver), quienes no estuvieron acertados fueron los tres de arriba: Adriano, Munir y Sandro. El primero se puso el brazalete de capitán (lleva seis temporadas en el club, 174 partidos y 15 goles) pero no ejerció de tal: ni mandó ni dio ejemplo de nada a sus compañeros. Se hartó de perder balones y no hizo nada destacable, ni siquiera sacar bien las faltas. A su lado, como durante todo este principio de temporada, de nuevo Munir y Sandro estuvieron negados. Creo que a los dos no se les puede reprochar el esfuerzo y las ganas que le ponen, pero desgraciadamente con la apertura del mercado de fichajes de invierno puede ser que se cierre para ellos la oportunidad de triunfar en el Barça. Ninguno de los dos podrá quejarse de no haber podido demostrar su talento. Han tenido partidos para ello. Algún amigo a través de Facebook me recordaba qué hubiera pasado si se hubieran quedado Adama y Deulofeu en lugar de Munir y Sandro. Ya nunca lo sabremos, pero el primero sólo ha jugado tres partidos de titular en el Aston Villa y el segundo, cuatro con el Everton, con un gol para cada uno. Tampoco su rendimiento fuera del Barça parece espectacular.

Neymar o Suárez tendrán que jugar la vuelta como tuvo que hacer Messi ante el Benidorm
Imagen de la grada en el Villanovense-Barça (Fotos: FCBarcelona.es).

En el apartado negativo también pondría otra vez el discreto partido de Douglas y en el positivo el de la pareja de centrales Bartra-Vermaelen. El belga completó el partido, así que parece totalmente recuperado de su lesión. Fue uno de los destacados en el comienzo de curso y supongo que pronto podría recuperar la titularidad al lado de Piqué, ahora que Mascherano deberá cumplir dos partidos de sanción por su protesta a Juanqui, ese asistente picajoso. También Masip mostró seguridad en la portería y eso que no jugaba desde la pretemporada. Es difícil que en este tipo de campos, de dimensiones más reducidas, con el césped en mal estado y con iluminación deficiente, se vean buenos partidos del Barça, sobre todo si presenta una alineación inédita, mezcla de suplentes y gente del filial. El equipo, como dice Luis Enrique, mostró actitud, pero le faltó juego y acierto arriba. Fue un partido malo, tirando a aburrido. Pero si el Barça hubiera ganado, lo que se convertiría en infumable sería la vuelta. Así que el 2 de diciembre, este 0-0 será un buen aliciente para contemplar con mayor interés ese partido. Sobre todo porque lo tendrá que jugar parte del tridente.

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