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Neymar, Suárez y Messi compiten por hacer el mejor gol y acercan el triplete

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El Barça volvió a ganar al Arsenal (3-1) y se clasificó para cuartos de final de la Champions por novena vez consecutiva, lo que habla, una vez más, de la supremacía absoluta que ejerce en Europa en la última década. En el sorteo del viernes, ya puro, sin ningún condicionante, tendrá como posibles rivales a Bayern, PSG, Manchester City, Atlético, Real Madrid, Wolfsburgo y Benfica. Los he colocado según mi orden de difícultad. Conociendo la suerte que hemos tenido últimamente en los sorteos, seguro que no nos toca ninguno de los dos más débiles. En realidad, entre los cinco primeros tampoco veo muchas diferencias. Va en gustos. El Barça ha eliminado recientemente a todos excepto al Atlético, al que sí apeó el año pasado de la Copa del Rey. El verdadero coco del sorteo me parece que viste de azulgrana, está más cerca de repetir el triplete del año pasado y tiene un tridente en un estado de forma capaz de asustar a cualquiera.

Con la eliminatoria sentenciada desde la ida (0-2), se trataba de no poner en dificultades el pase, algo que hubiera sido imperdonable tras esa ventaja. El tempranero gol de Neymar (minuto 18) parecía apuntar a un partido más tranquilo de lo esperado. El Arsenal no presionaba en exceso, se arropaba atrás, corría cuando podía y cuando no, aguantaba la posesión. Parecía venir a un partido de exhibición. Su actitud temeraria era una golosina para las contras del tridente, pero con el campo mojado por la lluvia y el frío que hacía en el césped la precisión no fue la misma de otras ocasiones. Poco a poco, soltándose la tensión, el Barça se dejó ir y acabó un poco fuera del partido. Creo que fue por correr tanto detrás de la pelota. Digamos que durante una buena media hora, los de Luis Enrique probaron de su misma medicina. Cuando no tienes el balón, pierdes tacto, confianza en los pases, atrevimiento, además de cansarte más. Todo lo contrario que el Arsenal, que tras el empate se envalentonó y puso alguna duda en el ambiente. Pequeña, eso sí.

Fue entonces cuando Luis Suárez decidió poner punto y final al suspense y cerrar la eliminatoria. Recibió un pase de Alves y remató con una media tijera espectacular que se coló por la escuadra. En el Camp Nou creo que no se ha visto nunca un delantero con la variedad de recursos que el uruguayo. El primer gol de Neymar (tercero en dos partidos tras sus minivacaciones) había sido bueno por la definición, pero este le superó. Faltaba Messi, el gran verdugo del Arsenal en las eliminatorias de 2010 y 20011. El cinco veces Balón de Oro rebañó una pelota suelta en el área y dejó para la historia otra de sus grandes pinceladas: una picadita de zurda a la que sólo le faltó el aplauso de Ospina. El tridente compitió por ver quién hacía el mejor gol. Se podría hacer una encuesta entre la afición. Por el grado de dificultad, estaría entre el de Suárez y el Messi. A falta de más alicientes (si acaso el nuevo paradón de Ter Stegen a tiro de falta de Alexis), esa fue la salsa inesperada que tuvo el partido, cuyo premio, repito, es estar por novena vez consecutiva, entre los ocho mejores de Europa. Ahí es nada.

(Foto/Autor: Alves, Neymar y Messi se felicitan tras el primer gol/Miguel Ruiz-FCB)

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