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Neymar volvió a ser Messi o Ronaldinho, como prefieran

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Neymar volvió a ser Messi ante el BATE Borisov. O Ronaldinho, como prefieran. Cuando digo que el brasileño ejerció de Messi no estoy diciendo que sea Messi, a ver si me entienden. Para mí, como para la inmensa mayoría de los aficionados al fútbol, sean o no del Barça, Messi es único. Todos los que estamos ahora mismo sobre la tierra nos moriremos y seguro que no veremos un jugador igual. Pasará mucho tiempo hasta que salga uno parecido. Y si lo hace. Dicho esto, Neymar sólo tiene 23 años, la misma edad con la que Ronaldinho llegó al Barça, y un futuro espléndido por delante, pero no es Messi ni nunca lo será. Como tampoco lo será Cristiano, ni mucho menos los Robinho, Robben, Özil y otros con los que ha sido torpemente comparado. Messi, con un año menos que Neymar, ya había ganado su primer Balón de Oro. A Neymar le queda todavía un poco. Para mí este año ya debería estar entre los tres finalistas y, si continúa con su progresión ascendente, el año que viene debería entrar de lleno en la pelea por ganarlo.

Neymar volvió a ser Messi o Ronaldinho, como prefieran
La dedicatoria de Rakitic a su mujer, que está embarazada, imagen que colgó en su cuenta de twitter.

Yo no tenía ninguna duda de que daría un paso al frente tras la lesión de Messi. Lo sabe quien sigue este blog. A Neymar le gusta asumir la responsabilidad, le gusta jugar con ella encima. Contra el BATE pidió siempre el balón, en la banda y por dentro, encaró, regateó más que nunca, se fue por velocidad cuando quiso, forzó faltas y tarjetas por doquier, chutó cuatro veces con peligro y dio las dos asistencias que resolvieron el partido. Le faltó la guinda de marcar un gol que sin duda mereció para redondear una actuación otra vez brillante, sin apenas pérdidas de balón, uno de sus puntos débiles. El otro futbolista destacado del encuentro fue Rakitic, que tuvo que saltar al campo de urgencia por la lesión de Sergi Roberto. Los jugadores no son máquinas y en el partido contra el Rayo, a Rakitic se le notaron los partidos con Croacia. «Claro que estoy cansando», dijo Rakitic al final del encuentro contra el Rayo. «Pero toca descansar y recuperar bien para el siguiente», añadió. Y vaya que sí lo hizo. Esta semana algún aficionado del Barça me recordaba en las redes sociales que Rakitic no era ni la sombra de lo que fue en el Sevilla y yo le contestaba que Rakitic me parecía un fichaje espectacular, el mejor centrocampista que había fichado el Barça desde Deco. Contra el BATE marcó dos goles soberbios, el primero haciendo gala de su gran disparo y el segundo, de su tremenda clase. Golazos los dos. Lástima que viésemos a Rakitic porque Sergi Roberto tuvo que marcharse del partido. Esperemos que la lesión del canterano no sea grave, porque estaba siendo un jugador importante: sólo se había perdido 2 de los 14 partidos que ha disputado el Barça esta temporada, la vuelta de la Supercopa ante el Athletic y el duelo de Liga ante el Levante.

Creo que el Barça hizo un partido completísimo frente al BATE, un rival más peligroso de lo que aparenta. Esta vez no hubo fallos en defensa (Piqué y Bartra estuvieron muy concentrados y los laterales, rápidos y seguros) ni en la portería (a Ter Stegen le tiraron por primera vez en el minuto 76) ni en el centro del campo (mejoró mucho el funcionamiento del experimento Mascherano-Busquets), pero volvió a haberlos en el ataque, donde el equipo erró otra vez ocasiones clarísimas durante todo el partido. Munir y Sandro luchan, trabajan y lo intentan, pero siguen a cero. Aunque sólo sea por insistencia y ley de probabilidades, su gol debe llegar contra el Eibar este domingo. Creo que de ahí no pasa. Luis Suárez también necesita un descanso (que Luis Enrique no puede darle) porque parece ofuscado, con poca claridad a la hora de resolver las jugadas y los remates. Menos mal que ahora hay cinco días hasta el partido contra el Éibar, que además es en el Camp Nou. La próxima semana comienza la Copa ante el Villanovense, así que el calendario, como anticipé, da un respiro y viene a paliar la plaga de lesiones. El grupo de Champions está muy encarrilado. El Barça tiene ahora dos partidos en casa: BATE y Roma. Si gana el primero puede clasificarse ya para octavos si la Roma no vence al Leverkusen. Si lo hace, sólo haría falta un punto en dos jornadas para aparcar la Champions hasta la primavera. El Barça no puede contar con Messi, pero sigue siendo competitivo: tiene a Neymar.

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