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¿No será que el Madrid teme hacer pasillo al Barça en el Camp Nou?

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¿No será que el Madrid teme hacer pasillo al Barça en el Camp Nou? Eso es lo primero que pensé después de ver todo lo que se ha montado con la negativa del equipo azulgrana a homenajear al madridista por su reciente conquista en el Mundial de Clubes. Es la excusa perfecta: «Como vosotros no lo hicistéis, ahora tampoco lo hacemos nosotros». Lo digo porque en la Liga sí es verdad que hay una tradición y precedentes, porque la polémica me parece muy artificial y porque, lo más importante para mí, el segundo Clásico se disputa en el Camp Nou a 3 jornadas del desenlace del campeonato. Después sólo quedaría visitar al Levante y recibir a la Real Sociedad en la última fecha. El Barça ha cantado el alirón en una ocasión a falta de 5 jornadas (temporadas 74-75) y en otra a falta de 4 (97-98), así que no sería nada descabellado, sobre todo vista la actual ventaja sobre sus rivales, que celebrase el título en Riazor contra el Deportivo antes de recibir al Madrid. Ojo, no digo que esto vaya a cumplirse, sino que puede darse perfectamente.

¿Obligaría esto al equipo blanco a brindar un aplauso en el Camp Nou? Para mí, no. El pasillo es una cortesía, no un humillación, que es en lo que desea convertir la afición blanca ese gesto deportivo. Para mí no deja de ser una soberana estupidez, pues entre el Real Madrid y el Barcelona, no existe ese supuesto fair play. No lo hay cuando el Barça pretende celebrar las finales de Copa en el Bernabéu y no se lo ceden, no lo hay cuando el Madrid se retira del Camp Nou antes de perder un trofeo, ni tampoco cuando se leen pancartas en el estadio blanco señalando al dedo de Mourinho en el ojo de Tito Vilanova como el camino a seguir. Pretender que más de 100 años de rivalidad se olviden en un pasillo me parece una ingenuidad.

Cuando el Madrid veía al Barça como un equipo inferior y cuando el Barça asimismo contemplaba al Madrid desde abajo, sí podían darse esos gestos de caballerosidad, aunque fueran de mala gana. Al Madrid no le importaría hacer cualquier pasillo al Valencia, Sevilla o al mismo Atlético, su rival ciudadano. Al Barça tampoco, incluso al Espanyol. Son rivales que no están a su altura. ¿Sabéis lo que dijo el entonces presidente madridista, Ramón Mendoza, después de que su equipo hiciera el único pasillo al Barça hasta la fecha, el del 8 de junio de 1991, momento que recoge la imagen de arriba de Mundo Deportivo«¡Cómo no íbamos a ovacionar a un equipo que le ha sacado 11 puntos de ventaja al que ha sido campeón en los últimos cinco años!». Esa tradicional soberbia madridista ha vuelto a salir estos días a propósito del pasillo. ¡Cómo si el Barça no hubiera celebrado nunca 5 títulos! El Madrid no se quiere dar cuenta de que las cosas han cambiado mucho en las últimas 3 décadas. 2017 ha sido el mejor año de la historia blanca en cuanto a títulos, pero el Barça puede presentar un 2011 similar (mismos 5 títulos), aunque entonces llegó a la final de Copa, y dos años superiores: 2009, con el Sextete glorioso, y 2015, también con 5 títulos, pero con Triplete incluido y sin Supercopa de España. Me parece que los pasillos entre Madrid y Barcelona hace tiempo que se acabaron.

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