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Pedro: su salida sólo depende del precio del traspaso

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Escocidos porque el Barça suma un nuevo título a su palmarés, el cuarto del año 2015, la quinta Supercopa de Europa, y se convierte en el club con más trofeos internacionales del mundo, con 19, superando los 18 de Milán, Real Madrid y Boca Juniors, en la capital quieren alimentar un supuesto conflicto con la salida de Pedro. Dicen que hay tres versiones de su suplencia en Tblisi, la que dio el presidente Bartomeu, que dijo que era una cuestión técnica, la que dio el director técnico Robert, que afirmó que Pedro se quería ir en busca de minutos, y la que dio el entrenador Luis Enrique, que achacó que hace dos días el jugador no completó el entrenamiento por unas molestias. Para mí no hay ninguna polémica: la salida del Barça de Pedro sólo depende del precio del traspaso. El canario y el club pactaron al final de la campaña pasada una renovación con trampa. Se bajó su cláusula hasta los 30 millones de euros para facilitar su salida. Si alguien paga esa cantidad, o una aproximada, el canario se irá del Barça. Si no es así, es posible hasta que se quede. Cualquier negociación tiene tiras y aflojas, propuestas y contrapopuestas, órdagos y marchas atrás. En fin, puro regateo. El Manchester United sabe mucho de ello porque está en la misma situación con De Gea y el Real Madrid.

Ni siquiera en Madrid dudan de que Pedro está fuera del Barça desde hace tiempo. Luis Enrique decide no ponerle de titular en la Supercopa, en primer lugar porque Rafinha ya había jugado en el puesto de Neymar en varios partidos de pretemporada y lo había hecho bastante bien, golazo incluido al Manchester United. En segundo lugar, es una cuestión técnica, como dice el presidente, porque, sea por molestias o no, el entrenador ve a Rafinha mejor que a Pedro para jugar el partido. Y en tercer lugar, Luis Enrique también sabe, porque ha hablado con él, que Pedro quiere irse en busca de los minutos que el tridente no le permite jugar. No ponerle de titular también era una concesión hacia un jugador con peso en el vestuario. Pedro no hubiera jugado si el partido hubiese acabado con triunfo azulgrana en los 90 minutos. Si le sacó en la prórroga (podría haber tirado de Munir o Sandro) fue porque el técnico antepuso los intereses del club (ganar el trofeo) a los del jugador (no lesionarse para que no truncar el traspaso). Robert sí comete un error, porque revela públicamente lo que es un secreto a voces, entre otras cosas porque le da un argumento de peso a la otra parte negociadora. Pedro se lo recriminó también públicamente, y con razón, porque le hace quedar mal ante la afición. El canario no va a forzar para provocar su marcha, porque si al final ésta no se da, por el motivo que sea, no quiere que el Camp Nou se lo recrimine.

Creo que Pedro no debe temer por eso. En la situación que se encuentra el Barça, sin posibilidad de incorporar jugadores hasta enero, sería mejor que se quedara e intentara aportar lo que pudiese o le dejaran al equipo. Luis Enrique y el presidente se han manifestado muy claro en ese sentido: sólo saldrá del equipo quien page su cláusula. Pero la afición entiende que Pedro se quiera marchar. La suplencia eterna no es lugar para un jugador de su clase, sus títulos y su experiencia. Estoy seguro de que la afición le despedirá como se merece. Lo dicho, el caso Pedro es puro sentido común. Se reduce a una simple cuestión negociadora: cuando haya un precio que satisfaga a las dos partes, el jugador se irá, el Barça se agradecerá los servicios prestados y la afición sólo recordará las muchas buenas tardes que le hizo pasar. Nada más. No hay caso.
(Foto/Autor: Pedro celebra a lo grande su gol en la Supercopa/FCBarcelona.es)

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