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Roque Olsen, «el déspota» que ganó el primer Gamper hace 50 años

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Cuando Roque Olsen firmó su contrato como entrenador del Barça, el 8 de julio de 1965, no se había creado aún el trofeo Joan Gamper. Lo hizo a la temporada siguiente, hace 50 años, por iniciativa del presidente Enric Llaudet, para homenajear a la figura del fundador del club. Esa fue la segunda y última campaña en el Barça de Olsen, uno de los cuatro argentinos que ha dirigido al equipo junto a Helenio Herrera, Menotti y el Tata Martino. Jugador del Madrid junto a Di Stéfano en la década de los cincuenta, Olsen impuso desde el primer día una férrea disciplina, un poco al estilo de Guardiola y Luis Enrique, que no acabó de ser entendida por los jugadores. Sadurní, por ejemplo, al que yo vi hacer alguna parada increíble cuando era un niño, no guarda un buen recuerdo de los dos años del argentino en el club: «Era un déspota, una persona amargada que nos amargó a los jugadores. Por suerte no duró mucho». Olsen impedía el paso de los periodistas al vestuario y hacía firmar a los jugadores un parte de incidencias en el que el entrenador realizaba las anotaciones pertinentes sobre su trabajo diario.

Vista la crónica del primer día de entrenamiento y los nuevos métodos que quería implantar, tampoco los periodistas llorarían mucho su marcha a final de temporada, según se desprende de las páginas del Mundo Deportivo de la época. Olsen quiso blindar el vestuario de miradas intrusas. Los periodistas, «en plan amistoso», le hicieron ver cuánto les iba a perjudicar la medida, a lo que el técnico, de forma calmada les contestó: «¿Tolerarías tú que alguien fuera molestando de continuo mientras estuvieras escribiendo? O más, ¿admitirías que yo, por ejemplo, fuera a fisgonear por tu periódico? Un día, dos e incluso tres me tolerarías, pero al cuarto te molestaría mi presencia». Cuando yo empezaba en esta profesión, a los periodistas se nos permitía el acceso hasta casi la puerta de los vestuarios, podíamos ver el entrenamiento completo de los equipos y luego esperar a la salida de los jugadores para ver si podían atendernos y darnos alguna declaración. Hoy día es el club el que gestiona las comparecencias y sólo permite que las cámaras graben los 15 primeros minutos de cada entrenamiento. Como podéis comprobar, la información y, sobre todo, la calidad de la información que llega al consumidor no es la misma que hace años.

Otras cosas, en cambio, no han cambiado tanto. «Cuando once voluntades se unen no hay quien las detenga», era una de las frases más repetidas de Olsen. Hoy día podría firmarla cualquier técnico de prestigio. Roque Olsen fue uno de los ocho técnicos del Barça que han logrado ganar en su primera visita al Bernabéu, mantuvo una cruzada contra un jovencísimo Carles Rexach y tampoco confiaba mucho en otra joven promesa como era Lluís Pujol, que precisamente firmó los tres goles al Zaragoza que supusieron el único título del técnico argentino en el Barça, la Copa de Ferias de 1966. Ese mismo año, Olsen ganaría el primer Gamper de la historia al batir al Colonia por 3-1, con goles de Rifé, Fusté y Vidal, pero acabó el curso en blanco y la directiva le sustituyó por Salvador Artigas.
(Foto/Autor: Olsen, en el centro, levanta la Copa de Ferias de 1966 /fcbarcelona.es)

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