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Sin público para jugarse la Liga y la Champions

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El Barça se jugará sin público sus posibilidades de ganar la Liga y la Champions en las próximas semanas. El temor a la propagación incontrolada del Coronavirus COVID-19 ha provocado que los próximos partidos del equipo azulgrana se disputen a puerta cerrada, es decir sin aficionados en las gradas. El Barça juega en Mallorca este sábado (18:30 h.), recibe al Nápoles en la vuelta de octavos de la Champions el miércoles 18 (21:00) y jugará contra el Leganés en el Camp Nou el domingo 22 a las 21:00. Son los 3 partidos que faltan antes de que la competición sufra un parón por los compromisos internacionales. Tras la pausa, el Barça jugaría su su siguiente encuentro, el día 5 de abril contra el Sevilla en el Sánchez Pizjuán. Esperemos que para entonces esta pesadilla en forma de pandemia dé síntomas de remitir y la competición y nuestra vida diaria puedan volver a la normalidad. 

Yo vivo en Madrid, el epicentro de la crisis en España, donde hay más contagios y más gente fallecida. Se han cerrado todos los colegios, se han cancelado actividades de ocio, culturales y reuniones y se ha recomendado a la gente que trabaje, si puede, desde casa. El objetivo es que permanezcamos recluidos, interacciones lo menos posible con otras personas y se controle la expansión del virus, sobre todo para que no afecte a las personas mayores, que son las más vulnerables en caso de contagio. En el fondo, lo que temen las autoridades es que el colapso del sistema sanitario, que no está preparado para absorber de la noche a la mañana tanta demanda de atención. 

Estoy con Guardiola, Menotti y más gente del fútbol que ya ha expresado su opinión: jugar sin público no tiene sentido, además de que yo creo que se vulnera la limpieza de la competición. El Nápoles sí pudo jugar con su afición en la ida, ahora el Barça no podrá hacerlo. No es lo mismo para el equipo italiano actuar bajo la intimidación de un Camp Nou lleno que no hacerlo. Ni que decir de los árbitros, quizá los que más se dejan influir por la presión del ambiente. La última vez que el Barça jugó sin público fue en octubre de 2017, contra Las Palmas, por los altercados que hubo en Catalunya a raíz del referéndum de autodeterminación. Recuerdo que fue el partido más triste que yo haya visto del Barça, pese a que el resultado fue de 3-0. Fue como un entrenamiento. Será difícil que los jugadores se mentalicen de que no es así en los próximos encuentros y de que se están jugando las 2 competiciones en las que siguen vivos. Por otra parte, la actual forma de jugar que pretende instaurar Setién, saliendo siempre con el balón jugado desde atrás, quizá se vea beneficiada, porque quizá los jugadores tengan menos miedo escénico a fallar. No habrá la presión del público. Claro que tampoco la tendrán los rivales. En fin, lo que pase en los próximos 3 partidos, si es que al final se juegan, algo de lo que aún no estoy totalmente seguro, es una gran incóginita. Si el fútbol normalmente es imprevisible, ahora lo será con mucho mayor motivo. 

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