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Sólo hay tres equipos que aspiran al triplete y el Barça es uno de ellos

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Sólo hay tres equipos en Europa que aspiran al triplete y el Barça es uno de ellos. Los otros dos son el PSG y el Bayern Múnich. Tras los cuartos de Champions puede que sólo quede uno, dos, tres o ninguno. El PSG es ya campeón de la Ligue 1 desde hace un mes con ocho jornadas de anticipación (le saca ahora casi 30 puntos de ventaja al segundo clasificado, el Lyon), el 19 de abril se enfrenta al Lorient en las semifinales de la Copa de Francia y parte en desventaja con el City en su eliminatoria de Champions, pues el 2-2 le obliga casi a ganar en Manchester. El Bayern lo tiene mejor contra el Benfica (1-0 en la ida), lidera la Bundesliga con 7 puntos de ventaja sobre el Borussia Dortmund a falta de tan sólo 5 jornadas y también el 19 de abril disputa las semifinales de la DFB Pokal contra el Werder Bremen. El Barça, como ya sabéis, jugará la final de Copa contra el Sevilla (22 de mayo), tiene una ventaja de 3 y 4 puntos con respecto a Atlético y Real Madrid en la Liga y afrontará la vuelta de Champions en el Calderón con la ligera ventaja del 2-1 de la ida.

Digo todo esto porque, como suele ocurrir tras cada derrota del Barça, escucharéis y leeréis toda suerte de visiones catastrofistas y apocalípticas sobre el futuro inmediato del equipo, algo que nadie puede predecir. Yo tampoco, por supuesto. Yo no sé si el Barça logrará uno, dos, tres o ningún título esta temporada. Lo único que sé es que está en disposición de pelear los tres, algo que sólo pueden decir de momento tres clubes en Europa. Pensar que por dilapidar una ventaja holgada en la Liga ya no va poder conquistar el campeonato creo que es una visión tan derrotista como interesada. Si cediendo ocho puntos en las tres últimas jornadas todavía tiene margen de error es que el equipo se había ganado antes ese derecho, el derecho a fallar, el derecho a no hacer un buen partido, el derecho a perder como hizo en Anoeta.

Ya dije en el artículo anterior que donde no se puede caer derrotado, salvo que sea por resultados con muchos goles y uno solo de diferencia (3-2, 4-3, 5-4), es en el Calderón. Lo más difícil en el mundo del deporte profesional (que se lo pregunten, si no, a los tenistas) es cerrar las competiciones en las que llevas ventaja. Parece que es una obligación ganarlas y no es así. No creo que la derrota en Anoeta afecte al encuentro contra el Atlético, como no lo hizo la caída en el Clásico. Quizá no sea el mejor momento anímico de la temporada, pero pasar a semifinales de la Champions y estar otra vez entre los cuatro mejores de Europa seguro que vuelve a disparar el estado de ánimo. Tanto en el equipo como en la afición. ¿Quién no cambiaría su situación por la que tiene el Barça? Otros se ilusionan con remontar al octavo de la Bundesliga. Nosotros lo hacemos con el intento de repetir el triplete de 2015, algo que no ha hecho nunca nadie. Hay una gran diferencia.

(Foto/Autor: Una imagen de la celebración del triplete de 2015 en el Camp Nou/fcbarcelona.es)

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