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Stoichkov apela a las remontadas del Dream Team para superar el mal momento

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Supongo que recordáis quién es Hristo Stoichkov, pero para los más jóvenes os diré que fue uno de los hombres clave del Dream Team de Cruyff junto a Koeman, Guardiola, Bakero y alguno más, claro. Stoichkov era un delantero zurdo muy explosivo y pendenciero que le aportaba al equipo lo que Luis Suárez al actual: garra y gol. «Estoy convencido de que el Barça va a reaccionar. Nosotros también perdimos ante el Hércules 5-0 y después ganamos 14 partidos. Perdimos 6-3 contra el Zaragoza y ganamos 16 partidos seguidos y fuimos campeones». Stoichkov apela a las remontadas del Dream Team para superar el mal momento actual. Se ve que le falla un poco la memoria, porque he estado buscando ese 5-0 del Hércules y no aparece por ningún lado. No existe. Quizá se refiera al 5-0 frente al Racing de 1995, pero luego no hubo tal racha de partidos seguidos ganados.

Sí es cierto aquel famoso 6-3 en La Romareda, un resultado sorprendente para un equipo que un mes antes le había endosado una manita al Madrid de Benito Floro (5-0). «Paliza histórica», titularon los periódicos entonces, como ahora ha pasado con el PSG. Aquel Zaragoza de Victor Fernández (como este PSG de Emery) era un gran equipo. En el 6-3 no jugó Nayim, pero sí los Cedrún, Cáceres, Poyet, Aragón, Esnaider, Pardeza e Higuera que poco después conquistarían la Recopa de Europa. El Barça salió de aquel partido a 6 puntos del Deportivo, que entonces lideraba la Liga y por detrás del Real Madrid. «Aun no renunciamos al campeonato», dijo Cruyff tras el varapalo. Y tenía razón. Había 15 jornadas por delante y el Barça no volvió a perder hasta alzar el título en aquel emocionante final: 5-2 al Sevilla en el Camp Nou y penalti fallado por Djukic en Riazor (0-0).

Esa misma temporada de tantos altibajos y toboganes emocionales el Barça de Cruyff jugó su mejor partido, el día del 4-1 al Dinamo de Kiev que volteó un resultado adverso de 3-1 de la ida y que permitió llegar a la final de la Copa de Europa de Atenas. Sólo 4 días después de celebrar una Liga tan estresante como aquella, el equipo no estaba en las condiciones físicas y mentales necesarias y cayó otra vez con estrépito ante el poderoso Milán de Sacchi por 4-0. Sé que muchos de vosotros pedís ahora la cabeza de Luis Enrique, pero si Laporta hubiese echado a Rijkaard después de perder 5-1 con el Málaga, quizá no hubiéramos celebrado dos Ligas y una Champions. Y si a Van Gaal le hubiesen destituido tras caer 0-4 con el Dinamo de Kiev de Shevchenko en el Camp Nou tras perder 4 partidos seguidos, es posible que también el Barça no hubiera celebrado dos Ligas más y un doblete. El Barça ha ganado tanto en los últimos diez años que mucha gente olvida fácilmente otras épocas en las que se ha ganado menos. Para mí, Luis Enrique, remonte o no al PSG, enderece o no el rumbo del equipo, gane o no gane la Liga, merece al menos acabar la temporada con la final de Copa, para la que está clasificado. Después ya habrá tiempo de discutir si ha sido una buena o mala temporada y de si merece continuar o no. Hasta entonces, los aficionados del Barça deberían mostrar más apoyo y, sobre todo, más respeto, por alguien que ha hecho tanto por la entidad, tanto cuando era jugador, como cuando era técnico del Barça B y ahora como entrenador del primer equipo, con el que ha ganado, no lo olvidemos, 8 de los 10 títulos que ha disputado.

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