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Trincao se sumó al Young Team de Messi

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En los últimos partidos a Messi se le nota rejuvenecido. Con más chispa, más velocidad y más desborde que en los últimos años. No sé si será porque se ve rodeado de jóvenes en el equipo y se contagia de su ímpetu y ambición o porque Koeman le ha mejorado la condición física, a él en particular y al grupo en general. El caso es que el Barça salió al Villamarín con Mingueza, Araujo y Riqui Puig en el once inicial, todos ellos con 21 años, además de Dembélé (23) y luego dio entrada a De Jong (23), Trincao (21) y Pedri (18). En el banquillo estaba Dest (20), que no jugó ni un minuto. Desde casi el principio de temporada estoy llamando a este equipo el Young Team en honor al Dream Team del que fue protagonista Ronald Koeman, pero no hay duda de que el líder sigue siendo un veterano como Messi (33 años). A lo largo de esta campaña, todos los jóvenes habían tenido su momento de gloria. Primero fue Pedri, que ya se ha consolidado como un titular indiscutible. Dest empezó muy bien, incluso marcando un gol en Champions, aunque luego ha bajado bastante por las lesiones. Luego fueron Araujo y Mingueza, que han suplido con bastantes garantías una baja importantísima como la de Piqué, los que acapararon titulares. De Jong se ha destapado en los últimos partidos como el De Jong que nos enamoró en el Ajax y Dembélé nos recuerda al jugador que fichamos del Dortmund, puro desborde y verticalidad. Hasta Riqui Puig, desahuciado por el técnico a principios de curso, está teniendo más minutos. Como digo, todos habían destacado, menos uno, Trincao, que se sumó a este Young Team de Messi en el triunfo contra el Betis (2-3).

¡Qué golazo el del portugués! Es el primero que marca con la camiseta azulgrana. Ya desde el partido contra el Rayo se está notando una mejoría en Trincao. Durante la pretemporada, a mí me dio la impresión de ser un jugador más hecho que Pedri, pero luego creo que la falta de continuidad, unida a la falta de confianza, habían provocado que viéramos una versión muy pobre de este jugador. Puede que este gol tan importante (era el minuto 87 de partido y el que deshacía un 2-2 que parecía definitivo) nos permita ver también su mejor cara a partir de ahora.

Lo que está consiguiendo Koeman con este grupo de jóvenes (ya lo vengo avisando desde el comienzo de curso) es meter una corriente eléctrica que insufle vida en un grupo que parecía moribundo con el dúo de las SS (Setién-Sarabia), un equipo técnico que jamás debió haber dirigido al Barça. Gracias a su empuje físico, el equipo se está sosteniendo en Liga y Copa en este enero-febrero infernal donde se van a decidir buena parte de sus aspiraciones de conseguir alguno de los tres títulos importantes. No dejan de haber, cómo es lógico, obstáculos en el camino en forma de lesiones. Ante el Granada, cayó Sergi Roberto y contra el Betis, a los 7 minutos se tuvo que retirar Araujo con un fuerte esguince de tobillo. Me da que perderemos a nuestro defensa más en forma para varios partidos. A ver si a cambio recuperamos a Piqué, que parece que está a punto de obtener el alta médica. Si no habrá que tirar con lo que hay: Lenglet, Umtiti y Mingueza.

El técnico holandés no pone excusas sino que ofrece soluciones a los problemas. Ante el Betis, pretendió dar descanso a Messi, De Jong y Pedri, pero tuvo que sacar a los 3 para resolver un partido que el Betis parecía tener mejor controlado gracias a un gol de Borja Iglesias en la primera parte. Messi salió a falta de poco más de media hora y a los 3 minutos ya había igualado la contienda. Luego ideó de nuevo su combinación favorita con Jordi Alba que Griezmann, con un fallo en el remate, transformó en autogol de Víctor Ruiz. 1-2 y partido casi resuelto. En esos momentos, al Barça le faltó algo del instinto asesino de antaño para cerrar el partido y al poco tiempo el propio Víctor Ruiz empató en una falta. La ausencia de Araujo pesó en el lance, porque Busquets, siempre lo he dicho, va muy mal por arriba, por eso no sirve para actuar de central. Afortunadamente, cuando el partido agonizaba, apareció Trincao para robarle, otra vez a Víctor Ruiz, un balón al borde del área que convirtió en un obús que en esta ocasión pegó en el larguero y fue para dentro, no como el día de Granada. En fin, una victoria más en Liga, la sexta consecutiva, que alarga la racha sin perder a 11 partidos (9 triunfos y 2 empates) y que mantienen al Barça en el segundo puesto. El Atlético juega hoy ante el Celta y tiene una ventaja de 7 puntos y 2 partidos menos. Como ya he dicho, está en sus manos perder la Liga, porque tiene la suficiente ventaja para ganarla. Al Barça ya sólo le quedan 2 duelos antes de que Neymar regrese con el PSG en la Champions (16 de febrero): este miércoles 10, la ida de semifinales de Copa contra el Sevilla y el sábado 13, el partido en el Camp Nou de Liga contra el Alavés. Si Araujo no se recupera en 10 días es muy posible que la velocidad de Mbappé y compañía nos ponga en muchas dificultades. 

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