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Van Gaal instaló una ética del trabajo que se mantiene

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Van Gaal se enfrenta por primera vez al Barça después de una larga carrera profesional a la que pondrá fin, según ha revelado, después de dirigir al Manchester United. Como entrenador azulgrana vivió dos etapas. La primera, de cierto éxito (1997-2000), y la segunda, para olvidar (2002-03). Tanto Guardiola como Luis Enrique, que recibieron sus enseñanzas, se han confesado grandes admiradores del técnico holandés. El paso de Van Gaal por el Barça se saldó con cuatro trofeos (2 Ligas, 1 Copa y 1 Supercopa de Europa), pero fue muy turbulento por muchos y diferentes motivos: la alargada sombra de Cruyff, los problemas con las estrellas (Rivaldo, Giovanni, Riquelme, etc), la holandización del equipo, sus fracasos en Europa, su obsesiva manía por el orden y el control de todo, los enfrentamientos con la Prensa, su carácter arisco y cuadriculado en general. Sin embargo, Van Gaal instaló una ética de trabajo que aún se mantiene en el equipo más de una década después.

“Con el entrenador que más aprendí sobre lo que sucedía en el terreno de juego fue con Louis van Gaal, a pesar de que también es con el que he tenido más enfrentamientos… o diferencias. Tiene una obsesión con la ética del trabajo. Tal vez yo prefería un estilo más ligero al suyo”, ha confesado Luis Enrique en alguna ocasión. El actual entrenador del United aprovechó la rueda de Prensa previa al duelo en la International Champions Cup para devolver el elogio al asturiano: “Luis Enrique fue un jugador perfecto y fantástico para mí. Un ejemplo a la hora de entrenar. Siempre al 100%». ¿Y qué significa eso de la ética del trabajo? Pues, aplicado al fútbol, sería aquel profesional que es puntual, que es responsable, en quien se puede confiar para una misión, aquel que se esfuerza, que se compromete con su puesto, que no está dispuesto a abandonarlo antes de tiempo, antes de terminar su tarea, aquel que es altamente productivo, que sabe trabajar en equipo, que ayuda a su compañero, que respeta a su jefe, aquel que tiene carácter, autodisciplina y que es honesto y positivo.

En general, creo que un gran profesional debe poseer calidad técnica, pero también calidad humana, que la verdadera excelencia no puede existir en alguien que carece de virtudes morales. Una mala persona puede ser una experta en ciertos temas, habilidosa en una determinada técnica o puede tener una gran capacidad para hacer negocios, por ejemplo, pero si no tiene valores, no puede ser un auténtico profesional. Me parece que Guardiola antes y Luis Enrique ahora han transmitido muy bien al equipo la ética de trabajo de Van Gaal, cuya máxima bien podría ser ésta: el equipo está por encima de los individuos que lo componen. Los arriesgados sistemas de juego de estos tres entrenadores se basan en el compromiso. En cuanto un jugador no hace bien su trabajo, penaliza mucho al equipo, que se desmorona en una suerte de efecto dominó. Si un jugador va a la presión abandonando su marca y el que está detrás no hace lo mismo, además de ser un esfuerzo inútil y no servir de nada, puede provocar una jugada de peligro del rival. Para que la confianza recíproca sea efectiva es necesaria esa ética del trabajo que instaló Van Gaal y que se mantiene en el equipo tantos años después.
(Foto/Autor: Van Gaal/Paul Blank)

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