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Xavi se emocionó en una fiesta modelo para el barcelonismo

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Xavi se emocionó en una fiesta que debe servir de modelo para todo el barcelonismo, pero, sobre todo, para las nuevas generaciones, para los Bartra, Sergi Roberto, Rafinha o Masip, que podrán contar a sus nietos que jugaron a su lado el día del adiós de un mito del fútbol español y mundial. Así habrá que despedir en su día a Iniesta, o a Messi, o a Piqué, espero que dentro de muchos años. Así se despide a un jugador al que los ingleses han dado en llamar one club man (hombre de un solo club). Xavi ha sido un ejemplo de compromiso con unos colores, con los que ha estado en las duras y en las maduras, sufriendo en los comienzos de su carrera y disfrutando como un enano al final, en un camino que ha recorrido de la mano de la propia afición. Xavi es uno de los nuestros y como tal se le ha despedido.

Xavi se emocionó y nos emocionó a todos en una fiesta en la que participó hasta el Deportivo, que no merecía acabar en Segunda el día que un jugador tan grande como él decía adiós a la Liga. Quizá en Eibar no estén muy contentos, pero el Barça hizo mucho por ganar el partido (incluso el árbitro le anuló un gol legal a Messi, que le hubiera servido para completar otro hat-trick). El propio Xavi completó su partido 505 de Liga con otra exhibición de control y pase (92% de efectividad, en su línea habitual). Sin embargo, lo que quedará para la historia del fútbol es ese minuto 84 en que fue sustituido por Iniesta. Fue un cambio cargado de simbolismo. Tras resoplar con fuerza en el camino a la banda para evitar las lágrimas, el capitán se quitó el brazalete para entregárselo al que a partir de ahora debe recoger su testigo. Iniesta es el relevo natural de Xavi en el campo y el que deberá poner en práctica todo lo que ha aprendido todos estos años a su lado. Ahora Iniesta se convierte la bandera del estilo del Barça, una gran responsabilidad que le llega en plena madurez.

Xavi se rompió cuando le llegó la hora de agradecer el apoyo de la afición. La coraza que pareció exhibir el jueves frente a los medios saltó entonces en pedazos. Parecía algo inevitable. Xavi sabía que era la última oportunidad de disfrutar de un partido como titular con el Barça. Quizá participe en las dos finales que faltan (Copa y Champions), pero, tras 17 temporadas en el primer equipo, sabe que está agotando sus últimos minutos como azulgrana. Debe ser duro para alguien tan culé como él. Por eso todos nos emocionamos. Porque sentíamos a través de Xavi lo que se debe de sentir en esa situación. Gracias Xavi, es una pena que esto se acabe (es lo mismo que sientes tú), pero hemos disfrutado mucho contigo. De verdad.
(Foto/Autor: Xavi se despide de la afición antes de ser sustituido por Iniesta en el partido contra el Deportivo)

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